¿Cómo evadirte si te siento todo el tiempo?
Tan pronto me despierto estás en mi cabeza,
antes de dormir eres lo último en lo que pienso.
Te llevo a todas partes,
eventualmente hablo de esto,
no tiene sentido hacerlo si nadie más sabe lo que siento.
Estás ahí, en todo momento,
trato de olvidarte pero no, no puedo,
aún no me acostumbro a tu presencia.
No sé qué tanto dure esto,
espero pronto encontrar una cura,
ya no puedo más con este dolor que me invade.
Siento que se me acaban las fuerzas,
no sé qué pueda ser,
sólo tengo claro que algo pasa con mi cuerpo,
algo que sobrepasa mis alientos.
Neuro-Transmisión
domingo, 2 de marzo de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
¿Volver a Creer?
Esta semana estuve viendo unos tuits de alguien que mencionó haber vuelto a creer en el mundo por algo que vivió, traté de encontrar quién era y recuperar eso que escribió pero no fue posible, las ideas quedaron en el ciberespacio y dando vueltas en mi cabeza, me pregunté si yo creo en el mundo... ya han pasado como 5 días pensado en eso y...
Durante las primeras horas dije que sí, porque hay miles de personas ayudando a otras a superarse, porque hay costumbres tan lindas como servir de guía al forastero sin esperar nada a cambio, porque he visto cómo la gente toma consciencia de sus derechos y deberes, porque hay jóvenes que quieren ser maestros.
Pero luego de un tiempo comencé a pensar que no, que no creo en el mundo, que hay mucha maldad por ahí rondando, que hay personas muriéndose de hambre mientras la producción de cereales aumenta, que los robos a los ciudadanos de a pie son hechos por otros ciudadanos de a pie, que la gente se queja y se queja pero no construye con el ejemplo.
La pregunta sigue ahí, retumbando en cualquier momento de silencio, pero poco a poco se resuelve el dilema y hoy noto que he encontrado varias razones para darle más fuerza a la idea de volver a creer en el mundo, porque tal vez sea la única manera de darle sentido a mi vida y no simplemente esperar a que pasen los días hasta que llegue el inevitable destino fatal.
No es que antes de esta revelación de la semana no creyera en algo, es sólo que me aferraba a la incredulidad por ser un modo más seguro para asumir los sucesos dolorosos de la vida, pero ahora sé que el momento de emprender un camino blindado ante los ataques de El Sistema y sus vasallos ha llegado.
Porque tengo claro que es posible aunar esfuerzos entre personas con intereses similares, porque el inconformismo de las masas ha producido cambios pequeños pero trascendentales, porque hay miles de personas interesadas en compartir sus experiencias sólo para que otras también puedan vivirlas, y aunque siempre existirán intereses que busquen apaciguar el ánimo de colaboración sólo queda afrontar el miedo y avanzar con la certeza de que son posibles mejores condiciones para todos que sólo se alcanzan por voluntad propia.
Entonces sí, volví a creer, pero más que en el mundo en sí, en las personas, en mí, en la capacidad de crear, en la voluntad de construir, en la posibilidad de sentir alegría pese a la adversidad, en un mundo de posibilidades porque darse por vencido es igual que suicidarse.
Y como en las últimas entradas dejo aquí esta canción que sin duda tiene un mensaje... para mí, inspirador.
No es que antes de esta revelación de la semana no creyera en algo, es sólo que me aferraba a la incredulidad por ser un modo más seguro para asumir los sucesos dolorosos de la vida, pero ahora sé que el momento de emprender un camino blindado ante los ataques de El Sistema y sus vasallos ha llegado.
Porque tengo claro que es posible aunar esfuerzos entre personas con intereses similares, porque el inconformismo de las masas ha producido cambios pequeños pero trascendentales, porque hay miles de personas interesadas en compartir sus experiencias sólo para que otras también puedan vivirlas, y aunque siempre existirán intereses que busquen apaciguar el ánimo de colaboración sólo queda afrontar el miedo y avanzar con la certeza de que son posibles mejores condiciones para todos que sólo se alcanzan por voluntad propia.
Entonces sí, volví a creer, pero más que en el mundo en sí, en las personas, en mí, en la capacidad de crear, en la voluntad de construir, en la posibilidad de sentir alegría pese a la adversidad, en un mundo de posibilidades porque darse por vencido es igual que suicidarse.
Y como en las últimas entradas dejo aquí esta canción que sin duda tiene un mensaje... para mí, inspirador.
Infiltrados por el Terrorismo - 1280 Almas
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