domingo, 24 de noviembre de 2013

¡Qué tristeza!

Hoy me siento muy triste, nada sale bien... descubrí que sacaron de mi cuenta un dinero que tenía de un préstamo, casi dos meses de salario, no entiendo por qué hay gente que hace eso... lo de las necesidades es sólo una excusa, sé que hay ofertas laborales, que aunque no paguen lo que a un congresista permiten vivir decentemente sin hacerle mal a nadie.

No me cabe en la cabeza que entre similares queramos jodernos, es lo que pasa cuando un taxista le cobra demás a uno ¿acaso cree que a uno la plata se la regalan?, al contrario, le toca trabajarla arduamente para que un malintencionado le quite de buenas a primeras lo que a uno le ha costado.

De verdad no sé por qué nos empeñamos en hacernos daño, si uno le pide un favor a un amigo es tan cínico que le dice que a uno no puede ayudarle pero unos días después se vanagloria diciendo que a otros sí les pudo hacer el favor que a uno no.

No es solamente lo de esta plata, es que... ahhh para qué enumerar cada cosa que quisiera fuera diferente... ¿será que le estoy pidiendo mucho a la vida? no creo, yo me he esforzado para que las cosas mejoren pero no pasa nada, es cierto, no puedo negar que estoy mejor que hace un tiempo, pero falta mucho para sentirme satisfecha...

En fin... qué tristeza.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Fiebre de Fútbol

Otro partido de la Selección Colombia, otra vez ese ánimo fiestero, las calles inundadas de camisetas y banderas con los colores amarillo, azul y rojo, de nuevo esa fe que promete lo que sea con tal de que el equipo gane, los televisores a todo volumen y los bares repletos de fervientes hinchas.

Sí, es cierto, no me gusta el fútbol, me aburre, hubo una época en la que gustó mucho incluso estaba pendiente de las ligas extranjeras, los puntajes y hasta de los cambios de los jugadores a uno u otro equipo, pero eso se acabó hace ya un buen tiempo y prefiero que así sea, el motivo es simple: no estoy de acuerdo con ese orgullo patrio que invade todas las actividades previas y posteriores a los partidos de la Selección.

Por supuesto entiendo que en un País como este donde hay tantas situaciones difíciles la gente hastiada prefiera olvidarse de todo y dejarse llevar por las alegrías que ahora trae el fútbol, claro cuando no es entre equipos regionales, sin embargo, creo que tanto entusiasmo mediático no es más que un efecto distractor que anestesia toda crítica posible y que da vía libre a quienes con su poder siguen sacando provecho de lo que a todos nos pertenece.

Sé que mezclar fútbol y política es algo así como un coctel molotov, incluso son temas prohibidos en la mesa porque causan tanta polémica que indigestan, pero lamentablemente extraerse de la realidad sólo ahonda los problemas y de alguna manera le resta credibilidad al ejercicio ciudadano de control y veeduría, al fin y al cabo hay que celebrar el triunfo o ahogar la pena de la derrota y como cada uno tiene sus problemas "para qué nos amargamos si  nada va a cambiar".

No pretendo decir que está bien o mal dedicarle tiempo a vivir el fútbol, sólo quiero dar cuenta de otra postura que no encuentra diversión esas casi dos horas de juego, que no sufre por un tiro de esquina sino por concentrarse para continuar con su vida, que siente miedo de pedir permiso para una cita médica porque tal vez piensen que es para volarse a ver el partido o al que tal vez dejaron plantado en una cita porque no alcanzaron a salir antes de que comenzara.

Y es que en este País supuestamente pluralista es bastante problemático opinar que a uno no le importa el resultado de los partidos de la Selección Nacional, tristemente la dictadura de las mayorías critica y tilda de antipatriotas o amargados a los que no disfrutamos del fútbol colombiano, pero no se trata de eso, es que sencillamente no se comparte el gusto, tan sólo preferimos invertir esos minutos en algo que nos produce mayor alegría o que sí nos resulta interesante.


Ahora que ya Colombia se encuentra clasificada a la Copa Mundial de Fútbol y que la gente celebró con cerveza y harina en las calles no sobra hacer un llamado a la cordura para que exista ese mínimo respeto por el ciudadano para el que su vida no gira en torno al fútbol, para que deje de ser un problema eso de no estar de acuerdo con el orgullo patrio que por la emoción tal vez deja de lado la realidad de País en el que vive, para que no traten de contagiarnos su fiebre de fútbol.

Publicado en Opinión a la Plaza el 20 de octubre de 2013.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Puro cambio y transformación

Hace unos 3 años comencé a experimentar una sensación muy desagradable: nada me motivaba, me sentía infeliz, atada a una realidad muy lejana de mis sueños y expectativas, intenté buscar consejo y consuelo entre los conocidos pero sólo lograron abrumarme con sus prejuicios y apaciguar mi ánimo de cambio.

Había mucha inconformidad en mi corazón, mucha nostalgia por lo que no había podido ser y mucha frustración por lo que era: tenía 27 años, un trabajo estable, un carro, varias tarjetas de crédito y acababa de terminar de pagar el crédito con el que estudié el pregrado, era una vida normal, muy estándar para mi gusto, fue cuando una frase lapidaria me invitó al cambio: "ya tiene su carrito, ahora tiene que hacerse a su apartamentico", internamente la completé con "luego se consigue un esposito y llegan los hijitos".

Nada pudo haberme repudiado más que semejante vida tan lineal, respetable para una señora de setenta y pico pero nada deseable para mí, me sentí tan ofendida que de inmediato empecé a pensar en que tenía que vender el carro, salir de las tarjetas de crédito y enfocarme en otra línea de trabajo para darle un giro a mi vida o de lo contrario iba a terminar cumpliendo esa profecía.

Fue así como la vida empezó a mostrarme posibilidades que jamás había explorado, desde ese entonces he conocido personas que me han motivado a ir por un camino propio, he visto que es posible evadir al Sistema o mejor, he notado cómo puedo ponerlo a funcionar a mi servicio para no ser un títere más, he ido a lugares que jamás pensé visitar, incluso, ahora sé que es posible adaptarme sin perder mi esencia.

Por supuesto no ha sido fácil, siempre hay algún dedo apuntándome por salirme de los convencionalismos, de vez en cuando mi otro yo me sabotea o me hace zancadilla, dudo, dudo mucho sobre lo que quiero, pero como dijo uno de los personajes de esta historia "lo importante es saber quién quieres ser"... y sí, más allá de un título profesional o laboral y de las cosas que uno pueda tener lo valioso de la vida es ser alguien con quien uno se sienta satisfecho, eso es algo que estoy logrando y por lo que me siento muy feliz.

Es raro pero de un tiempo para acá siento que volví a nacer, es como si antes de estos últimos 3 años hubiera vivido en modo piloto automático porque me ocupé tanto en lo seguir la línea que perdí el horizonte, por eso ahora me siento muy bien de todo lo que ha transcurrido en este tiempo, porque las crisis que causaron esas decisiones tomadas sin total consciencia han permitido que el cambio sea posible, me han fortalecido y me han inspirado a arriesgarme.

Hoy escribo ésto porque veo que nada ha sido en vano, porque estoy en un buen lugar, por supuesto quiero estar en uno mejor, pero siento que es necesario agradecer por lo que hoy soy... porque ha habido situaciones que me han forzado a perder la compostura pero la inspiración que llevo dentro minimiza todo esfuerzo mundano por amargarme... es muy chévere esta sensación.

Y nada mejor que esta canción que me emociona cada vez que la oigo:

El lado soleado de la calle - Cuarteto de Nos





miércoles, 9 de octubre de 2013

Una gran ofensa

Para muchos tener amigos es fácil, para otros no tanto, sin embargo, en una red social como Facebook donde parece que no hay límite a la cantidad de personas que un ser humano como cualquier otro pueda tener como "amigos", así entre comillas, porque se sabe que el contacto real con la mayoría es nulo, ver la información de algunos puede llegar a no ser grato por momentos, es por eso que unos tantos deciden evadirse del mundo virtual y cerrar sus cuentas.

Pero para quienes queremos seguir con la cuenta a veces sí se torna aburrido ver lo que otros publican sin filtro alguno: que fueron a cine, que almorzaron sancocho, que el perro está enfermo, que el bebé ya camina... en fin... información que cada uno es libre de suministrar pero que asimismo cada quien es igualmente libre de evitar.

No obstante, parece que aunque la cuenta es del que la creó no está muy bien visto eso de restringir el contenido a ciertas personas o eliminarlos de esa red, eso es algo que aún no entiendo ¿si es mi cuenta acaso no puedo escoger quién quiero que vea mis publicaciones o de quién quiero ver las suyas? pues parece que no.

Lamentablemente he tenido que soportar reclamos, malas caras e incluso correos donde los afectados me han hecho saber su gran descontento por la arbitrariedad de no querer más cercanía virtual con ellos, hay alguien que dejó de hablarme por ese motivo, me parece extraño indignarse por eso, a mí también me han eliminado de una que otra cuenta, sí, la primera vez me sorprendí pero qué más da, no puedo obligar a que otro desee saber si estoy a favor o en contra de alguna causa social o si me leí la última editorial del periódico.

Es comprensible que algunos se sientan apartados de la vida de uno, pero si sólo nos contactamos para ponernos mensajes de cumpleaños en el muro ¿por qué se considera una gran ofensa que ya no quiera ver que a fulano le gusta X video o que le está dando publicidad gratis a la compañía Y?

Pues sí amigo, te eliminé, discúlpame por hacer clic en esa opción del menú, excúsame por querer tener el control de mi cuenta, qué pena contigo, sé que te gustaba ver mis fotos de paisajes y amaneceres, sé que añoras ignorarme en tu chat cuando te hablo... pero bueno, pronto llegarán otras solicitudes de amistad que tal vez llenen el vacío que dejo en tu Time Line, puede que sea difícil dejar de ver mis quejas por el servicio de transporte en Bogotá, pero sé que los gif animados te ayudarán a superarlo.

PD. También te bloqueé así que no intentes comunicarte. Te dejo esta canción para que me recuerdes. 

Esteman - No te metas a mi Facebook





jueves, 3 de octubre de 2013

A New Challenge

This is the first occasion that I write in English, by my own interest, not because I have any homework or something like that. It is a challenge for me, because I am not bilingual but I want to prove myself doing it.

I am trying to think in this language and to write it is so difficult because all ideas are in Spanish, my native language, but to make this will be more interesting.

I can say today it is easier than in school time, actually we have technology and a lot translators but it is not the same because the biggest challenge should be think like a English person, not a English from England sure as if it was from always in my brain.

May be this post is not interesting for other people, their conteint is not about political or environment issues, neither talks of television or music, but it is necessary for me because I want to be better than me, is like a flame that I have in my heart, I suppose that people in the World have this sparkle and that make to move the planet, It is something like music, something like an impulse.

A few days ago a teacher asked in class “Why not to make it better?” and I thought “If already I have written many post, Why not to make it different? So I am here, trying to do something that I never did and I am enjoying it.

I cannot deny that I have used a translator because really I did not know how to say that idea in other language, but I am not shamed, this is new for me and I promise that It will be less and less necessary.

All changes are necessary, it is impossible to do always the same things, people have to take risks and this is mine.


Soon you will see other posts, I promise it.

* All my gratefulness to Jorge Mora who offered to help myself with the correction of style.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Adrenalina

Y por más que quiero mantener mi fe en el mundo, un vendedor de dulces atrevido me dice morbosidades y el instinto no me deja hacer como si nada, le doy una patada y el infeliz empieza a gritar pidiendo auxilio de la policía... ay no... por eso es que estamos tan mal.

El idiota sólo dice "me pegó" pero no las vulgaridades que me dijo, yo sólo le decía "llámelos morboso" y la adrenalina me mantenía en una situación desafiante, yo intentaba seguir mi camino pero el tipo, que medía como 1,80 mts., se me hacía delante mío para no dejarme pasar ¡que creía que me iba a intimidar!, pues no.

Con tanto escándalo le gente comenzó a mirar y alguien le preguntó "¿qué le hizo?" y el man dice " me estaba pegando", ¿será que alguien le creyó? eso sonaba tan ridículo, semejante tipo tan grande y yo contra él obvio era poco lógico, pero como siempre el que la hace logra cambiar el escenario y mostrarse como una mansa paloma, en este caso sería un pobre menso.

Al final logré subir al edificio donde queda mi oficina, me temblaban las piernas y se me quebraba la voz, ya pasada la emoción del momento confieso que tengo algo de miedo, mi personalidad paranóica no puede dejar de pensar ¿y si el tipo me espera a la salida del edificio? ¿y si mañana me lo vuelvo a encontrar? ¿y qué tal que por alzada después quiera desquitarse conmigo y me apuñale o algo así?

Ni modo, son riesgos que hay que correr porque el miedo no puede ser un indicador para hacer las cosas de las que uno está convencido, sí, es cierto, no se debe tomar justicia por cuenta propia, pero y si no lo hago qué ¿me toca soportar el exceso de libido de los manes?, me niego a hacerlo, sobra decir que esto es un caso extremo porque a falta de autocontrol no hay protección que valga, si los mismos militares y policías le gritan a uno asquerosidades en cualquier momento, qué se puede esperar del resto de la gente.

Ojalá no me pase nada por protegerme ante el morboso asqueroso ese.


sábado, 14 de septiembre de 2013

Ya estoy mejor

Llevo unos 3 días algo triste, en realidad no sé por qué... o bueno sí sé pero bah, una de las razones ya no debería importarme, la otra me parece un juicio de valor y la última es casi imposible de cambiar a menos que me gane 1 millón de pesos más.

Últimamente he leido mcuhas cosas sobre la felicidad y es claro que sólo se puede sentir si uno decide hacerlo y desde hace algún tiempo estoy convencida de que a pesar de los problemas soy una persona feliz, pero parece que a mi alma se le está acabando la batería y por eso me estoy sintiendo mal.

Tengo las lágrimas acumuladas y de verdad sólo quiero llorar para sacarme eso que llevo dentro y volver la sentir la buena onda con la que he percibido el mundo, pero no sé, tengo tanto por hacer que sería una pérdida de tiempo... pero aún así escribo ésto, es la única forma que tengo de desahogarme, en este mundo que vive pendiente del éxito nadie quiere saber de melancolía, cada cuál tiene sus líos como para querer escuchar los de otros.

Aún así hay unos que en lugar de ayudar lanzan su juicio inquisidor y dicen "no seas amargada", otros sólo atinan a vociferar "a usted quién la entiende" y unos más sólo les sale el "bueno ya, tranquila", no se imaginan cuánto me desesperan, no saben que ahondan en el dolor, no tienen idea de cómo me siento para que me señalen con sus prejuicios y anulen mis sentimientos con sus frases de cajón... por eso hago ésto, para no dañarles su integridad diciéndoles en sus caras lo tontos que me parecen y para no hacerles sentir el mal que irradian con su indolencia, pero como dice una de mis canciones favoritas "hoy no juzgo a nadie cada quien su vida, quiero ser feliz con lo que soy (...) lo que piensen no me importa, estoy en paz".

Afortunada soy al tener este espacio para exorcizar aquí todos mis demonios.

Tal vez yo sólo sea un espíritu sensible que se entristece por no poder cambiar el mundo, que se afecta por cosas sencillas y al que a veces se le acaba la energía para enfrentar la adversidad constante... sé que es raro y para muchos incomprensible, pero qué más da, así soy, yo intento ser fuerte pero hay momentos en los que no doy más, esta semana es uno de esos, pero como siempre... ya pasará... 

Y bueno... oigo estas canciones y ya me estoy mejor... 

Sólo Por Hoy - Azul Violeta



Buena Estrella - Aterciopelados






jueves, 12 de septiembre de 2013

Pura conciencia y transformación

Estoy muy contenta, emocionada... hoy recibí la donación de un ladrillo ecológico hecho por mi primo Andrés, un economista con maestría en finanzas, alguien de quien nunca me imaginé semejante aporte, no porque no pudiera hacerlo sino porque no sabía que tuviera tan noble intención.

Y es que eso de la conciencia ambiental es algo que todavía suena hippie o como a biólogo loco de los que se encadenan a los árboles para que no los talen, pero no, en realidad es algo que nos toca a todos porque este planeta sólo puede conservarse si nosotros mismos decidimos transformar nuestros hábitos y tener mejores prácticas de consumo.

Esta generación creció con el miedo a que se expanda el agujero en la capa de ozono y tal vez por eso hemos decidido una parte de nuestras vidas, sino toda, a tener buenos gestos con el ambiente: unos reutilizan el papel, otros enseñan cómo hacerlo, algunos más estudian para mejorar esas prácticas y otros tantos dejaron de usar aerosoles para evitar seguir contaminando.

Recuerdo que hace unos 2 ó 3 años tenía un producto en aerosol y mi prima Camila me dijo "contaminadora, eso no se usa", desde ahí no volví a comprarlos, bueno, debo reconocer que en estos días me di cuenta que tengo uno de esos que por supuesto dejaré de usar, pero más allá de eso, lo que me sorprende es que de alguna manera siempre hay alguien o algo ayudándonos a ver que cualquier aporte es válido, útil y necesario.

Como ya he escrito antes yo me le apunto a casi todo lo que suene a "cuidar al planeta": primero fue destinar un lugar de la casa para recolectar el papel, luego incentivar a que mi familia separara en la fuente (antes de que fuera obligatorio en Bogotá) y por último hacer los ladrillos ecológicos, ésto fue gracias a la iniciativa de mi primo Javier que con su fundación me motivaron a disponer de manera útil los plásticos y el papel químico en botellas para la construcción de diferentes estructuras.

Ahora estoy pendiente de adoptar una planta por consejo de mi prima Laura y de tener un perro (para la finca de mis abuelos) por el amor que mis primos Mónica, Juliana, Jorge, Daniel, Camila y Diana les tienen a los suyos, todo porque siento un gran amor por la vida cada vez que le aporto algo al mundo, parece algo de familia, quizás.

Lo mejor es que ya sembré la semilla en mi oficina y algunos de mis compañeros me llevan tapas que se utilizan para reciclar y financiar tratamientos de niños con cáncer y las etiquetas de los productos envasados... Ah y uno de ellos ya tiene su ladrillo ecológico por la mitad.


Por ahora me dispongo a terminar uno de los que llevaré a la recolección que hará la gente de Ecorevolución Bogotá este domingo en el Parque Nacional a las 10:00 de la mañana.

¡Qué grato es poder ver cómo evolucionamos!

martes, 10 de septiembre de 2013

New Soul

Son tantas ideas rondando en mi cabeza que si no las pongo en algún lado pronto va a estallar, claro que si cuento cada dolor de cabeza como una alerta de la cantidad de cosas que quiero hacer, más pronto que tarde se abrirá en pedazos.

Leer más, escribir más, viajar más, ver algunas películas, dibujar, pintar, coser, hacer accesorios, aprender francés, mejorar mi inglés... en fin... ni con días de 30 horas alcanzaría... pero bueno... ahí voy... paso a paso y dándole tiempo al tiempo, construyendo mi futuro desde el presente... llevo apenas algo más de 2 años en este cambio de rumbo y por supuesto aún no se completa.

Es algo constante, algo que aún no está totalmente decidido pero que sin duda ha transformado mi manera de ver el mundo, de relacionarme con él y de entenderme a mí misma.

Recuerdo que alguien que fue muy importante me dijo un día que siempre pensaba en ¿quién quería ser? y no en ¿qué quería ser?, yo intentaba entenderlo pero por más esfuerzo que hacía no podía, mi mente sólo estaba en esa función cerrada del éxito que nos vende la publicidad, pero hace unos días leyendo un artículo volvió a aparecer esa pregunta... ¿quién quiero ser? fue como si me quitara la venda de los ojos y pudiera ver con absoluta claridad que ese es el interrogante adecuado para trazar el nuevo norte de mi vida.

Aún no lo sé y tal vez me demore mucho más tiempo descifrando ese secreto que la vida tiene para mí, pero por ahora sé que lo estoy haciendo bien porque ya no pienso en el destino sino en el viaje y es mucho más satisfactorio autofelicitarme por ganar las batallas que vivir pensando en lo lejano que se ve ganar la guerra.

Es un estado de emoción que no se me quita por más líos y desagrados que el mundo me pueda ofrecer, como dije hace unos meses, lo único que quiero es conocer el mundo, eso es lo que me hace feliz.

Hace poco volví a escuchar una canción de esa época en la que comenzó toda esta revolución interna... la dejo aquí para recordar este lindo momento de inspiración y gratitud en este espacio que me conecta con la vida.


New Soul - Yael Naim

jueves, 22 de agosto de 2013

Dolor de Ruana

Por supuesto rechazo todo tipo de violencia, en mi trabajo he sido amenazada, intimidada y agredida verbalmente, por eso no justifico que haya vandalismos o que en medio del furor de una protesta legítima se atente contra la vida e integridad de quienes cumplimos con un papel por estar del lado en el que la situación económica nos puso... pero como ciudadana no puedo quedarme al margen de la situación por la que pasan miles de campesinos.

La mayoría de colombianos llevamos tierra en las uñas, hemos construido nuestras vidas basados en una herencia campesina que nos liga a la actividad más dura que, a mi modo de ver, hay en la vida, el campo. Levantarse sobre las 4 de la mañana a ordeñar, volver a la casa a desayunar, salir a revisar los cultivos, desyerbar, llevarle pasto a las vacas, sacar la yuca, bajar los plátanos, recoger el café, darles de comer a las gallinas, pasar los bueyes y si no hay arar con azadón, regresar por el almuerzo y luego retomar lo que faltó del trabajo de la mañana, amarrar los terneros y sobre las 6 de la tarde ir a casa para descansar de un arduo día al viento, al sol y al agua... así cada día, excepto cuando hay mercado porque es el momento de vender lo que se pueda y comprar lo que haga falta.

¿Quién en una ciudad o en una zona urbana quisiera tener ese trabajo? tal vez muy pocos, tal vez ninguno, sin embargo, la indiferencia se apodera de nosotros y nubla nuestros ojos con el reality de moda, la vida social o la rutina ¡qué triste! sólo nos resignamos a quejarnos, ya estamos acostumbrados a eso, finalmente se va a calmar y "mientras conmigo no se metan no me afecta", ¡qué equivocación tan grande! el efecto del Paro Agrario empezó con incremento en los precios de los alimentos y puede ocasionar desabastecimiento, pero qué importa, de todas formas ya consumimos alimentos importados, que las grandes superficies nos sigan invadiendo con sus frutas y verduras seleccionadas ¡qué más da!

Yo apoyo el Paro Agrario, considero legítimas las causas que lo motivan, leí la Resolución 970 del ICA y como ya lo dije en Facebook, aunque entendí poco considero un atropello no poder utilizar las pepas de una fruta para sembrar otras si no está certificadas... si soy culpable por querer tener aguacates en la finca de mis abuelos pues que me judicialicen, porque de lo contrario no va a ser posible cumplir lo más fácil de la consigna ´sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro´.

Durante esta semana he estado manifestando a viva voz, a pesar de los inconvenientes que eso me pueda traer, mi sorpresa por el poco apoyo citadino a las protestas de los campesinos, no es que quiera que sitien la ciudad, que asalten los supermercados o que la situación lleve a un toque de queda, es que no puedo creer que  a la marcha del 20 de agosto en Bogotá sólo hayan asistido 300 personas o menos, no entiendo qué pasó con esos estudiantes que el año pasado marcharon por la reforma educativa, dónde están las masas que se quejan del Estado constantemente, yo no lo puedo hacer, pero dudo que tantos tengan impedimentos laborales.

Al parecer todo se ha quedado en un ciber apoyo, en una indignación virtual que al Gobierno no le afecta y que no tiene mayor trascendencia porque se olvida tan pronto se cambia de canal, de dial o se cierra la sesión porque el problema no sólo es por este Presidente sino por el anterior y el anterior y el anterior y el anterior, por nuestra profunda resignación hacia la realidad en que vivimos, por ese desprendimiento cultural que hicimos con el campo, porque a fin de cuentas la educación sólo nos ha inculcado obedecer pero nunca levantarnos a protestar hasta lograr que se oiga nuestra voz sin que se nos tilde del guerrilleros.

Yo, que era la más diva citadina wannabe de mi círculo social, con el tiempo he entendido y agradecido tener origen campesino, la conexión con la tierra va más allá de la producción, es algo que alimenta mi alma así mi cuerpo no lo tolere muy bien, por eso hago lo que puedo para defender ese legado: escribo esta entrada, separo las basuras en la fuente, construyo ladrillos ecológicos y reutilizo materiales y usted ¿qué hace por este País?



domingo, 11 de agosto de 2013

Autodescripción

Esta semana tuve algunas conversaciones que me llevaron a pensar en el tipo de persona que soy, en varias oportunidades escribí o dije "para serte sincera" y "es mejor ser honesta", como no todas mis opiniones fueron bien recibidas me inquietó que los interlocutores que oyeron o leyeron esas frases se sorprendieran porque si en algo me conocen saben que soy así, frentera, que no me gustan los rodeos y que uno de mis lemas de vida ha sido "prefiero un solo golpe que duela mucho y no varios que duelan poquito".

Tal vez sea porque llevo en mis venas sangre santandereana, de ahí puede que se haya derivado mi constante inconformismo, la forma directa de hablar y algo del temperamento, es que no es estereotipo que que los de esas tierras dicen las cosas como son y sin tanto adorno, y como mi familia materna de El Socorro me tocó el gen Rebellío Comunero y un aire de esa fama de bravas que tienen las mujeres de esa provincia, aunque parezca redundante pues al que no conoce una santandereana todas le parecen así.

Yo me siento orgullosa de ser así, me costó entenderlo porque a pocos les agrada la franqueza, porque muchas veces la mentira nos encierra en una burbuja de placebo que cuando se estalla duele más que la verdad misma. Eso no significa que no sea sutil al decir lo que pienso pero ese habladito golpiado es una herencia difícil de disimular y menos luego de alguna conversación con mis primos o tíos maternos... porque además tengo una doble personalidad debido a que durante el colegio me eduqué en Bogotá pero en las vacaciones me crié en la casa de mis nonos (abuelos) bajo el mando de mis tías y las chanzas de mis tíos con las cuales aprendí a responder con burla para no ser el centro de ellas.

Debo reconocer que hubo una época en la cual procuré ser dulce y tierna, casi logro convencerme de que podía ser mi verdadero yo pero no funcionó, luego de un tiempo volvió a surgir ese tonito que mezclado con el acento rolo me hace parecer un tanto soberbia e intimidante, no sólo es que yo lo piense, es que me lo han dicho en varias oportunidades, eso sumado a que tengo un espíritu inconforme me lleva a hacer comentarios agudos y a tener episodios de honestidad que generan risa o rechazo dependiendo que tan personal se los tome mi interlocutor.

El problema de ser así es que no tolero el caos reinante o que alguien quiera imponerme algo, por eso me quejo, protesto y ´no me dejo´, de verdad no soporto la idea de dejarme avasallar por El Sistema, por eso vendí mi carro, cancelé todas mis tarjetas de crédito (excepto una, por si acaso), no le debo nada a los bancos, evito pagar con tarjeta de crédito y si lo hago es a 1 cuota y hace unos días me retiré de Claro.

Mi teoría es que esas raíces santandereanas me llevan a ser radical, por eso mismo no tengo muchos amigos, y si me siento ofendida por alguien lo saco de mi vida, de mis contactos de celular y de Facebook, no me interesa que sepa de mi, así de simple, me lo han criticado pero ahí sí ni modo.

Es un tanto extraña esta descripción de mí misma, tal vez es sólo una forma de validar que seguiré siendo así, siendo sincera así genere polémica porque creo que el día que no lo haga será porque el mundo por fin es un buen lugar para vivir o porque estoy muerta.

Dejo aquí el video de la canción Breve Descripción de Mi Persona de El Cuarteto de Nos, que bueno... dice un poco de mi también.



martes, 6 de agosto de 2013

Una Rola en Argentina - Segunda Parte

Retomo algunas de mis anécdotas en el País del Che Guevara que para sorpresa mía no es idolatrado por las masas y menos en la ciudad donde nació, no soy la más revolucionaria pero me impactó que en Rosario no hubiera muchas muestras de orgullo por ser la cuna de este personaje histórico, es más, al ir a la ´Casa Natal´ que indicaba el mapa turístico la ironía de El Sistema se hizo evidente... el lugar ahora es ocupado por una aseguradora multinacional española, fue decepcionante verlo.


Rosario, Argentina, Calles Entre Ríos y Urquiza.
Luego para pasar el trago amargo fui con mi amiga a una tienda de la "gran cadena internacional de café" Starbucks para aprovechar el wi-fi ¡súper mochilero el plan!, aunque sin duda acceder a Internet a través de estos sitios o los restaurantes de hamburguesas del Tío Sam fue mi salvación para ubicarme y llegar a los lugares que quería conocer en Argentina, porque sí claro está la Guía T que muestra los planos por cuadrantes pero cuando las calles llevan nombres de ciudades, países y personajes destacados es muy difícil saber uno dónde está... que pase por Uruguay y llegue a Talcahuano, gire por Tucumán hasta encontrar la Avenida Leandro Alem... no eso es muy complicado cuando el máximo nivel de dificultad en Bogotá es que el número lleve Sur, Este o se le añada una letra, y eso que en ocasiones preguntaba cómo llegar pero como hablan tan rápido a veces no les entendía, con decir un día escuché Santiago Lechero en lugar de Santiago del Estero, obvio no estaba acostumbrada a ese sistema.

Y hablando de costumbres y de lenguaje por supuesto no faltaron las frases que en colombiano son una cosa y en argentino otra, ya sabía que coger es interpretado como "realizar el acto sexual" según lo define el Diccionario de la Lengua Española por lo cual debía salir temporalmente de mi vocabulario pero al verme perdida en un bus fue inevitable preguntarle al conductor "qué bus coger", supongo que mi cara de angustia y mi acento extranjero lo llevaron a indicarme la ruta sin mostrar burla, aunque con tantos colombianos allá puede que ya lo asocie con agarrar. 

También me habían dicho que evitara decir ´me regala´ cuando fuera a pedir algo por lo que había que pagar porque allá no es una vaga expresión y se lo toman literal así que pueden salir con la frase "aquí no se regala, aquí se paga", lógicamente me pasó pero tuve la fortuna de dar con una mesera que entre risas dijo "tranquila, yo trabajé en Costa Rica y sé que allá se usa para ordenar, aquí no, aquí te regañan", menos mal fue así y no tuve que pasar por ese escarmiento.

Algo que me pareció muy curioso es que todo el mundo se saluda con un ´hola´, yo me sentía muy rara cuando decía buenos días, buenas tardes o buenas noches, allá eso no se usa, entonces me apropié del saludo hasta el punto en que el día que volví fui a un supermercado y al decir ´hola´ cuando iba a pagar la cajera me respondió con un distante ´buenas tardes´, parece tonto pero esas son las cosas que hacen magnífico el lenguaje y extraordinario el bagaje cultural.

Bueno ya termino aquí porque el sueño me vence y aunque había seleccionado algunas anécdotas ya mi memoria no las registra, no sé si me dé para una nueva entrada...

martes, 23 de julio de 2013

Una Rola en Argentina - Primera Parte

He intentando en varias oportunidades dar inicio a esta entrada en la que quiero contar las anécdotas de mi viaje a Argentina, como son tantas tal vez sólo escriba sobre algunas de ellas... sin más preámbulos aquí va un resumen de lo que viví a más de 4 mil kilómetros de Colombia.

Como había pronosticado, la primera vez que le pregunté a alguien sobre cómo llegar a una calle me miró con algo de miedo y fingió no saber cómo darme la indicación no sin antes agarrar con fuerza la bolsa que llevaba, pero eso fue sólo una vez, en las otras ocasiones di con personas muy atentas, dispuestas a orientarme, que se detenían cuando veían que iba a tomar una foto para no salir en ella, que incluso se ofrecían tomarme la foto, que me daban el paso cuando iba a cruzar la calle o a salir de algún lugar, que me decían gracias por brindar un servicio o hacer una compra, muy distintos al complejo de superioridad que nos han vendido o nos hemos creado.

Sé que también había mencionado que tal vez me pedirían coca, pues resultó que la costumbre allá es llamar Coca a la Coca-Cola entonces la que terminó deseando la coca fui yo, en cada restaurante, con cada almuerzo y cada cena.

Hablando de la hora de comer debo decir que me impactó la formalidad con la que se toman ese tiempo, es como si los minutos no pasaran y todo debiera disponerse para ese momento: la entrada con pan y mantequilla, los cubiertos decentes, las servilletas de tela y las copas, es increíble pero todas las bebidas se vierten en copas o vasos y jamás se toman del envase, pero claro, yo que soy de la montaña (nací en Bogotá, a 2.600 metros sobre el nivel del mar) por supuesto omití tan fino detalle y en un par de oportunidades bebí de la botella dándome cuenta a la mitad de la bebida que prácticamente me faltaba limpiarme la boca con el mantel ¡qué falta de etiqueta! ¡si me hubiera visto mi profesora de protocolo y etiqueta! (sí, tuve una profesora de eso, pero es historia de otra entrada), luego me adapté y entendí que hasta en la plazoleta de comidas del centro comercial no se toma directamente del envase.

Y como ya había hablado del tiempo es imposible dejar de lado la paciencia de los argentinos, especialmente si se trata de hacer fila, porque sí que hacen fila para todo: para tomar el bus, para el restaurante, para entrar a una discoteca, para todo, si algo aprendí fue a hacer fila y a no quejarme porque no hay lugar en un restaurante, de hecho las personas que recibían a los futuros comensales sin duda afirmaban tener una espera de 1 hora o más, así, tranquilamente, y como parece que eso es una práctica común pues los interesados se apuntaban en una lista y se ponían a esperar, de hecho un día esperé junto con mis amigas de allá 2 horas ¡2 horas! por probar unas costillitas de cerdo, eso sí buenísimas, pero estaba impactada... y uno aquí que ve una fila de 5 personas y se va del lugar...

Es que realmente es una virtud eso de hacer fila sin desesperar, algo que admiré desde el momento en que lo vi, y mucho más si se trata del transporte público, fue muy curioso ver a la gente formadita en su fila esperando el bus y en el mismo orden verlos subierse sin armar tumulto en la entrada, como es casi lógico mi mentalidad colombiana, esa de sacar ventaja, me puso en vergüenza cuando me situé en el principio de la fila para tomar el bus sin importarme las casi 10 personas que estaban allí esperando muy juiciosas, yo sí noté que me miraron como raro pero no supe por qué, luego vi el letrero de ´fórmese atrás´ y casi dos minutos después me di cuenta que el mensaje era para mí y que yo iba al final.


Fila para tomar el bus.
Plaza Lavalle, Buenos Aires, Argentina.
















Fila para tomar el bus.
Plaza Lavalle, Buenos Aires, Argentina.
Por supuesto eso no pasa en el Subte, mucho menos en hora pico, pero con tantos vagones es difícil que alguien se quede por fuera, y sí claro, se hacen aglomeraciones, sin embargo, puedo asegurar que no hay ninguna señora lanzando el bolso a más de 2 metros de distancia para autoguardarse la silla, sin duda son más educados.


Subte. Estación Catedral. 5:25 PM
Buenos Aires, Argentina.
Finalizo por ahora porque ya me vence el sueño y como regresé al trabajo hoy la madrugada fue casi inhumana y por supuesto el tráfico de Bogotá también entonces para no llenar de neurosis lo que queda de esta entrada habrá una segunda parte pues hay muchas más anécdotas para contar.

sábado, 20 de julio de 2013

Una sensación extraña

Llevo algunos días tratando de darle respuesta a la entrada anterior, pensando cómo describir 15 días en un país con otras costumbres, intentando concretar ideas sobre lo que se siente vivir en un lugar distinto a Colombia, sin embargo, creo no tener el poder de síntesis que requiere este formato de blog porque hay tantas situaciones que quisiera comentar que tal vez abarcaría demasiados caracteres que sólo llevarían a concluir que se siente bien.

Por supuesto ese bienestar es una sensación extraña porque no es que me haya sentido totalmente segura, efectivamente la paranoia no se quita, sólo se apacigua un poco y con el pasar de los días se va volviendo habitual no sentirla pero se dispara con cualquier movimiento o situación, es algo que se lleva dentro, es como una forma de mantenerse alerta.

Además, los medios de comunicación argentinos, que son sensacionalistas en cualquier lugar del mundo, no hacían otra cosa que dar detalles del homicidio de una adolescente por parte del portero de su edificio, fue tan horrible saber eso que hubo días en que mi paranoia se agudizó y me sentía asustada, lo que indica que a veces vale más la percepción de seguridad que el hecho mismo de la inseguridad.

Pero como ese fue más un hecho aislado debo resaltar que se siente muy bien eso de no estar desconfiando de todas las personas, que uno puede pedirle a un extraño que le tome una foto sin creer que va a salir corriendo por robarse la cámara, de hecho en una ocasión una muchacha se ofreció a tomarme la dichosa foto ¡yo no lo podía creer! que la gente sea amable porque sí y no para embolatarlo y después robarlo me parece sorprendente, no es que aquí no pase pero allá es algo más habitual.

Obviamente, hay personajes que no son muy confiables y como uno está acostumbrado a ´no dar papaya´ le es más fácil tratar de salir de situaciones poco agradables, sin embargo, uno de los días de recorrido por Buenos Aires llegué a un sector no muy recomendable para el turista: calles llenas de vendedores ambulantes, nigerianos vendiendo baratijas y gente por doquier, aún así saqué mi cámara y tomé algunas fotos pero todo estuvo bien, pasé inadvertida y eso ya me hace concluir que sí estaba en un lugar menos inseguro que Colombia, tal vez me tocaron las cosas buenas que siempre viven los turistas pero es preciso señalar que nunca tuve un susto o estuve en una situación de peligro, eso en dos semanas me parece bastante.

sábado, 29 de junio de 2013

¿Qué se sentirá?

El próximo miércoles viajaré a Argentina, será un viaje de vacaciones en el que me dedicaré a ´turistiar´*, sí, así como suena, porque ese en realidad mi objetivo, por supuesto trataré de conocer la cotidianidad tanto como me sea posible, pero teniendo en cuenta que vivimos de estereotipos puede ocurrir que tan pronto los lugareños oigan mi acento corran despavoridos o me pidan coca por lo cual no será fácil evitar ser una turista más.

Me voy por 2 semanas, un tiempo corto pero provechoso para apartarme de la agobiante realidad colombiana y no lo digo porque crea que Argentina es el mejor País del mundo sino por el simple hecho de saber que allá no pasan las horribles situaciones que vivimos acá, pasaron alguna vez, pero ya no más.

Por eso es que desde hace unos años me ha inquietado saber qué se sentirá vivir en un País seguro, tal vez no haya uno sólo que lo sea del todo, pero lugares mejores a Colombia en ese aspecto creo que hay muchos, creo, insisto.

Hace un tiempo cuando mi prima Laura se iba a estudiar a Argentina dentro de la conversación con mis otras primas me surgió esa pregunta, tiempo después cuando vino de vacaciones no me quedé con la duda y ella respondió diciendo que era muy diferente, que no se vivía con paranoia y que ella era más relajada con su bolso (cartera que llaman), que no había que estar desconfiando de todo el mundo aunque eso era una costumbre que poco se quitaba.

Imagino que eso es lo que uno de colombiano puede experimentar estando en otro País, bueno, en algunos otros Países, porque es obvio que hay zonas y lugares igual o más jodidos que éste, pero tengo la ingenua esperanza de tener siquiera 15 días de tranquilidad, aunque me dicen que por culpa de algunos compatriotas ya Buenos Aires no es igual y que hay que estar pendiente porque se está volviendo peligroso como acá, ¡Ay Dios, Alá, Buda o cualquier Deidad! ¿qué hemos hecho para que nos deshonren de esa manera? ¿será nuestra condena ser algo así como una plaga?

Bueno, pues sólo me queda esperar a sentir el cambio y darme cuenta por mis propios medios de la diferencia de estar en otra latitud con menos inseguridad que en Colombia y la reserva de que para un turista siempre todo es lindo, sino que lo confirmen los que hablan de la hermosura de Cartagena, los que la conocen saben que me refiero a que sólo ven unos kilómetros encantadores y evitan hablar de la pobreza y contaminación que se notan cuando se entra a la parte continental de la Ciudad, pero ese no es el punto, yo siempre desviándome a criticarlo todo... lo importante de esta entrada es que creo que para nosotros los colombianos es toda una experiencia la vida apacible y es lo que tendré la fortuna de experimentar.

Tal vez en unos días pueda responderme esa pregunta, ya veremos.

* Pido perdón a los radicales del idioma por usar una palabra no registrada en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, lo siento, pero me gustó como sonaba.

martes, 11 de junio de 2013

Contrariedad

Estaba dudando sobre hacer esta entrada pero al confrontarme reaccioné y recordé que abrí este blog no sólo para que me lean sino para decir lo que se me antoja, por eso quiero dejar aquí consignado que me siento contrariada... es una mezcla entre tristeza y enojo, es rabia con melancolía.

Siempre he dicho que hay pocas cosas que me hagan sensible y los que me conocen saben que no lloro por cualquier bobada pero hoy quisiera llorar aunque estoy demasiado racional para hacerlo, no vale la pena, mañana debo trabajar y no quisiera que me vieran con los ojos hinchados y la mirada perdida.

Desde hace un tiempo sé que hay caminos que ya finalizaron pero por terquedad de la vida no he dejado de transitarlos porque aunque quiera cuando hay una puerta que medio se abre aparece una brisa que aunque leve la cierra y no me deja otra opción que seguir en ese camino ya recorrido.

Por cosas de la vida hoy recordé lo mucho que me molestan muchas decisiones corporativas pero sobre todo la actitud de consuelo tonto que dan algunos como si con eso aliviaran los atropellos que otros han generado... y para exacerbar mi temperamento me di cuenta que me dejé llevar por una situación a la que debí ponerle freno desde que comenzó lo cual me demuestra que a veces de los errores no se aprende.

Me molesta el grado de ingenuidad que puedo tener ¡como si las cosas o las personas fueran a cambiar!

Sé que nada es azar pero no entiendo qué más lecciones tengo que aprender, qué más tiene que pasar para lograr una vida medianamente estable y feliz, yo que creía que todo iba bien, pues ya veo que la vida se encarga frecuentemente de recordarme que no hay tal cosa como la felicidad sino momentos felices que hay que atesorarlos para los largos ratos de insatisfacción.

Termino aquí porque como la asalariada que soy mañana debo madrugar y no me puedo dar el lujo de llegar tarde o exponerme a que me saquen... a falta de licor mejor me duermo para no pensar.

domingo, 2 de junio de 2013

Oír el Silencio

Llevo casi dos horas sin hablar, estoy en mi casa y no hay nadie alrededor, es un tanto extraño pero también liberador, tener la posibilidad de escuchar el silencio ha resultado de las cosas más bonitas que he experimentado en los últimos años.

Luego de haber trabajado en un lugar al que asisten un promedio de 400 personas diarias, donde los niños pequeños se desesperan de esperar y sólo tienen el llanto para expresar su molestia, donde la entretención de las personas es escuchar la televisión tal vez con la única esperanza de olvidar que están allí horas y horas, donde la algarabía era tanta que en ocasiones había que gritar para poder comunicarme con los demás, aprendí apreciar el silencio.

En este mundo congestionado es casi un placer invaluable abstraerse del contexto y dejarse llevar por los sonidos sin tener que intercambiar argumentos con otro ser humano, sólo con el ánimo de observar con los oídos y sentir con la mirada.

Es un estado que me produce no sé, felicidad, si quisiera ponerle una etiqueta así lo llamaría: felicidad, son momentos escasos donde no hay otra voz que mis propios pensamientos en un acto casi egoísta de introspección en el cual no existe algo más que el mundo en su mínima expresión: un perro que ladra, los carros que pasan, el viento que rechina contra las ventanas, un pájaro que canta y el tic tac de un lejano reloj… ah y clic cada vez que tecleo en este computador.

Para algunos será raro pero me gusta oír el silencio, casi siempre ocurre en soledad pero es algo lindo en compañía, cuando no hay presión por hablar o utilizar la música para evitar la incomodidad que a algunos les genera dejarse llevar por sus demás sentidos, es posible que para algunos sea aburrido pero luego de pasar más de 40 horas semanales oyendo ruido no hay nada mejor que callar.

jueves, 30 de mayo de 2013

Un Comentario Cibernético

Durante los últimos meses me he dado cuenta de la gran utilidad de las redes sociales, si bien no soy experta en eso (certificada o por cantidad de horas dedicadas) creo que son herramientas que además de proporcionar entretenimiento e información nos facilitan la vida cuando necesitamos algo, nos acercan el mundo a nuestros espacios más íntimos.

Cuento aquí algunas de las experiencias recientes para que aquellas personas que consideran que ´eso de las redes sociales es una perdedera de tiempo´ o que se sienten superiores por no tener una cuenta en X o Y sitio se animen a vivir otra forma de comunicación e interacción elegida al gusto de cada persona.

1. Un día que iba tarde para el trabajo me subí en el primer bus de transporte masivo que pasó, la ruta llevaba pocos días en operación y no conocía las paradas que hacía en su recorrido, por eso lo único que puede hacer para evitar pasarme de mi destino fue preguntar a través de Twitter en dónde debía bajarme. 

Por supuesto lo primero que hice fue preguntarles a las personas de mi alrededor en el bus si el bus paraba en X sitio, pero como buenos colombianos todos dijeron ´no sé´ lo cual agradezco más que información errónea típica de los desubicados como yo.

Aclaro que es posible que las respuestas vía Twitter no siempre sean correctas que lo que algunos dicen ahí es broma pero en ese caso me ayudó porque de lo contrario había terminado en el Aeropuerto El Dorado y no en el Centro Internacional que era para donde iba.

2. Hace unos días estaba buscando entrevistar a una persona para una clase que estoy viendo y gracias a estar chateando con un amigo pude tener los datos del futuro entrevistado para hacer el trabajo que debía entregar.

Supongo que para algunos un chat no es parte de las redes sociales pero a mi modo de ver sí lo es porque permite que unas personas se contacten con otras sin importar en qué lugar del mundo se encuentren, entonces deja de ser una forma de entretenimiento y pasa a ser una manera de comunicarnos hasta el punto en que WhatsApp se ha convertido en la manera favorita en que mi jefe se comunica conmigo mientras está en una reunión a escasos 2 metros de mi puesto de trabajo.

3. Hoy publiqué en Facebook un aviso clasificado en el que buscaba un voluntario para un experimento académico, luego de 1 hora ya tenía varios interesados y pude concertar los términos de ese voluntariado.

Debo aclarar que en mi cuenta de Facebook no tengo más de 130 amigos y que en un momento mi primer criterio de aceptación de amistad  fue que realmente fuéramos amigos, en un segundo filtro entraron algunos conocidos del colegio, de la universidad y del trabajo pero todos con cierta cercanía por aquello de evitar habladurías y que algunos no muy amigos supieran detalles de mi vida que prefiero mantener en privado.

Sin embargo, hoy creo que no estar en contacto por la red es una forma de pasar al olvido, sin pena ni gloria, es como no existir, porque como el tiempo y las distancias no nos permiten relacionarnos personalmente Internet nos ayuda para que exista un poco de cercanía con aquellos que nunca vemos pero de quienes siempre sabemos, porque si no ¿de qué se hablaría en las reuniones de amigos si fulana no hubiera publicado una foto de su ecografía, fulano no hubiera subido fotos de su último viaje o si otro no hubiera cambiado su estado de ´en una relación a es complicado´?

Obviamente el contacto virtual nunca superará el contacto personal pero sí es una forma de comunicación tan directa que el hecho de no aceptar una solicitud de amistad, eliminar a alguien de la lista de amigos o darle unfollow a alguien genera malestar e incluso reclamos... sí, los he recibido.

Pero hay que darle su lugar a cada cosa, por eso estoy convencida que no podemos permitir o preferir tener más vida en el mundo virtual que en el real porque el dejo de un sarcasmo jamás se entenderá por escrito, el nerviosismo de una cita amorosa nunca se sentirá por un chat y un ajajjjajaajja en ningún momento será una carcajada, entonces es mejor ponerse en onda y abrir un espacio para conocer todas estas formas de comunicación que nos ayudan en nuestra vida diaria sin dejar que se conviertan en nuestra vida.

domingo, 26 de mayo de 2013

Crisis in the Blog

Me frustra no poder escribir con la frecuencia que lo venía haciendo, no sólo es falta de tiempo sino también de inspiración, aunque quisiera hablar sobre muchas cosas por momentos no encuentro las palabras correctas para expresar lo que pienso, realmente no sé qué ocurre.

Acabo de ver y hace 19 días no hay nada nuevo en este blog, me parece terrible, me hace sentir mal no haber tenido el tiempo y la disposición para cumplir conmigo misma, también vi que hay 2 entradas en borrador de las últimas semanas, pero se han quedado apenas en la mitad por razones que no entiendo.

Escribo esto un poco con afán y con agustia, lo primero porque tengo mucho que estudiar y lo segundo porque no quiero dejar que sigan pasando los días sin por lo menos contarles a los que me leen esta eventual crisis creativa por la que estoy pasando, porque increiblemente desde que la última entrada este blog ha tenido 203 visitas y desde lugares tan lejanos como Indonesia, Letonia y Hungría.

martes, 7 de mayo de 2013

Mi Gran Amor

El amor parece ser un sentimiento universal, algo de los que todos hablan, pero quién sabe si conocen, como parece ser algo etéreo no estoy segura de haberlo experimentado, tal vez sí pero de pronto no, sin saber muy bien de esto que hablo creo que llevo ya más de un año sintiendo eso por este blog. Puede ser algo cursi o tonto decir que amo tener este espacio en el mundo virtual donde la mayoría de cosas no son verdaderas, pero si hay algo que me haga sentir bien es escribir aquí.

Desde hace un buen tiempo tenía la intención de expresar mis ideas a través de la red, si se fijan en mi perfil el año de apertura del blog es 2008, sin embargo, sólo hasta 2012 (después de 15 días sin trabajo) me di cuenta que era el momento de retomar eso que siempre ha estado conmigo.

No quisiera sonar pretenciosa pero resulta inútil ser modesto ante las destrezas que uno tiene, y sí, mi talento es escribir, parece algo muy básico pero no es así, no todos tenemos el don de la palabra y la posibilidad de encajar las palabras para hacer frases coherentes, pero además de mi criterio algunos de los que conozco también me han dicho "escribes muy bien" lo cual es un indicio de que no estoy chiflada, a menos que varios sí lo estén... espero que no.

Esto de escribir comenzó no sé cuándo, en la adolescencia, gracias a esas tareas que dejaban los profesores de español, pero como era una niña tímida escribir era la forma de desahogarme de lo que sentía, fue así como luego se convirtió en una manera de financiarme algunos gustos pues les cobrara a mis compañeros por hacerles los ensayos, ya en la Universidad hacer ese tipo de trabajos fue la mejor técnica para financiar algunas rumbas.

Aclaro que una cosa es escribir por obligación y otra distinta hacerlo por voluntad propia, cuando arranqué con este blog pensaba en publicar 1 ó 2 entradas teniendo en cuenta que trabajo y que no siempre hay inspiración, pero poco a poco las ideas sobre distintos temas se fueron acumulando en mi cabeza y entonces esta actividad se convirtió en un reto para mi disciplina y mi amor por esta labor.

Algunas veces he pensado que mi vida sería mejor si me pagaran por hacer esto, por dedicarme a escribir y leer, pero quién sabe si lo disfrutaría tanto... aunque si usted que me lee es productor o algo así bienvenidas las propuestas (oigo miles de risas en mi cabeza).

Durante este tiempo he publicado 38 entradas, el blog ha tenido 1245 visitas y lo más curioso, el público al parecer no son sólo mis amigos sino gente de Argentina, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Ucrania y hasta Rusia, no creo que el contador de Páginas Vistas por Países de Blogger esté loco por eso les agradezco a quienes me leen, comentan y recomiendan.

Sé que últimamente he agradecido mucho, no sé si sea que me voy a morir o que me he vuelto buena persona, pero en todo caso gracias por alentar esta pasión, porque así como el amor les hace sentir orgullo a las parejas o a los padres a mí me hace inmensamente feliz tener algo que contar por este medio porque este es mi gran amor.

lunes, 29 de abril de 2013

Bogotá en Tacones

El título de esta entrada puede ser algo predecible pero desde que volví a la incómoda costumbre de andar en tacones sentí la necesidad de contar brevemente cómo es un día en zapatos de más de 1 centímetro de tacón en las deterioradas calles de Bogotá, casi con el único propósito de hacer catarsis.

Lo primero que debo decir es que salir de la casa puede ser un suplicio si toca bajar por escaleras, intentar hacer que el pie quepa por completo en los escalones es una maroma que puede costar una caída, toca pisar firmemente, despacio, hacerse de medio lado y si se puede agarrarse de la baranda o en su defecto de la pared para no sentir el tambaleo entre paso y paso.

Ya en tierra firme comienza la aventura de andar por las calles carentes de simetría, esas que han sido intervenidas por cuanto contratista de empresa de servicios públicos y privados ha podido, claro, todos han dejado huella, un remiendo en el concreto en el que cualquier tacón se enreda.

Desconozco si en los proyectos con los que deciden hacer los andenes han participado mujeres pero me atrevería a decir que no porque de lo contrario no se explica cómo hay rampas en lugares que perfectamente podrían ser planos para no hacernos más difícil la estabilidad a quienes usamos tacones, sé que las rampas son necesarias para las personas discapacitadas, para las mujeres que llevan a sus niños en coche, para que los policías acorten el camino, en fin, pero hay lugares donde no deberían estar.

No faltará el que piense que es culpa nuestra eso de estar en tacones y que si no nos gusta la ciudad así pues nos bajemos de los 10 centímetros extra, aceptemos nuestra estatura o nos vayamos para otro lugar, pero si estamos en una sociedad donde nos deben garantizar la seguridad ¿cómo se explica que haya estaciones de transporte masivo donde las láminas del piso se hunden con tan sólo pisarlas? 

Recuerdo que una vez iba para una entrevista de trabajo y al entrar a la estación había un orificio en el cual mi tacón quedó incrustado, aunque no alcancé a caerme, el zapato quedó un paso atrás de mi pie y luego casi no logro zafarlo, jamás había notado esos huecos, pues bien, todas las láminas de aluminio tienen un montón de rendijas e hileras de orificios, tal vez para evitar que se formen charcos, por ahorrar costos en  materiales o porque la persona que hizo los diseños jamás pensó que alguna mujer iba a caminar en ellas con tacones, es obvio.

No puedo dejar de mencionar esas calles adoquinadas que se ven bonitas pero que son absolutamente incómodas para caminar en zapatos altos, cada milímetro de espacio entre los adoquines son una tortura para la que va en tacones porque se corre el riesgo de quedar allí atrapada, perder el equilibrio e incluso dañar los zapatos que bien caros sin son.

Eso me pasó hace poco, hay unos andenes cubiertos de cuadros de cemento con relieve de círculos donde el truco para no perder la vida y un par de zapatos es pisar entre los círculos de lo cual me di cuenta una vez pasé las botas que estaba estrenando sobre el borde del dichoso círculo que hizo que mis botas nuevas parecieran de hace más de un año pues se pelaron gracias a la creatividad de los diseñadores de lozas de cemento para andenes.

Y como la naturaleza nos cobra todo lo que hacemos es lógico que haya andenes en los cuales ha crecido el pasto y se han vuelto pequeñas zonas de peligro especialmente cuando llueve porque ahí se entierran los tacones y pues qué horrible que lo vean a uno como si acabara de amarrar las vacas en el campo, la imagen corporativa puede serlo todo.

Es posible que esto a nadie le importe, pero tenía que decirlo porque la tendinitis que tengo no es precisamente por no haber recibido clases de pasarela sino por el desastroso estado de los andenes de esta ciudad.

Aquí una muestra, noten por favor todas las imperfecciones.



lunes, 22 de abril de 2013

Hagan algo por favor

Que hay día para todo puede ser cierto, pero fechas conmemorativas como el Día de la Tierra y el Día del Idioma son dos de ellas que considero no deben pasar desapercibidas, no pueden ser un día más del año, no porque ´toque´ celebrarlas sino porque permiten reflexionar y actuar en torno a su significado.

Hasta hace muy poco para mí el Día de la Tierra sólo era un lejano recuerdo de las fastidiosas carteleras que se hacían en el colegio, que contrario a sus mensajes ocasionaban gastos innecesarios de papel, marcadores, témperas, colbón, etc., aunque desde que entendí que todo genera impacto en el ambiente creo que este día ayuda a que las personas sean conscientes del uso que hacen de los recursos.

Muchos piensan que los esfuerzos individuales son insuficientes porque son las multinacionales las que acaban con nuestro planeta, pero y si 7 mil millones de personas nos ponemos de acuerdo para cuidar la naturaleza ¿no será posible transformar el pensamiento de aquellos que mandan en esas compañías? pienso que sí, me niego a creer que seamos tan inútiles como para no generar esos cambios.

Por supuesto falta, falta mucho, se necesita que aquellos que desean procrearse o que ya lo han hecho den ejemplo, no porque sean los únicos sino porque la decisión de traer a alguien a este mundo está acompañada de la idea de ´un futuro mejor´ y a esta velocidad de consumo desmedido va a ser complicado que su legado disfrute de lo que hasta hoy nosotros hemos tenido.

Hay cosas tan fáciles como desconectar el cargador, no dejar los electrodomésticos enchufados mientras no se utilizan, aprovechar la luz día, apagar la pantalla del computador a la hora del almuerzo, separar el papel y los plásticos limpios de los residuos orgánicos, no se necesita pensar mucho para llevar a la acción eso de cuidar al planeta.

Y hablando de pensar, qué mejor manera de transmitir lo que a uno se le pasa por la cabeza que a través del lenguaje, lo único que definitivamente nos diferencia de los animales, si bien con eso de la globalización cada vez es más común que todos hablemos distintos idiomas, lo único que muchos quisiéramos es que por lo menos la gente haga buen uso de la lengua materna, para hablar y para escribir.

Es que es inconcebible que ese trabajo que hicieron los profesores del colegio se pierda sólo por moda, por mala memoria... en realidad no encuentro razones porque si nos dijeron que únicamente al principio de una oración la primera letra de la primera palabra va en mayúscula ¿por qué HaY GeNtE QuE EsCrIbE AsÍ?, ¡cómo es posible que otros tantos pretendan kambiar la C y la Q por la K en kuanta frase kepa porke kasi no se usa en el espaniol!

De verdad no entiendo por qué tanta gente que ha pasado por buenos colegios y universidades dice hubieron en lugar de hubo, han habido a cambio de ha habido, demen y no denme, eso no puede ser, que una persona con buena educación cometa esos errores me parece increíble.

No pretendo ser la neurótica del idioma, todos nos equivocamos, obviamente hay momentos en los que el afán no nos deja razonar, las letras con las palabras se confunden y decimos cualquier barrabasada, pero no debe ser la regla o la razón para burlarnos de los que dicen tatsi, étsito, ocservar, doptor o tantas otras frases y palabras pues muy seguramente esas personas no saben pronunciarlas de manera correcta por su escaso nivel educativo.

Y aunque no es fácil corregir a las personas hay que tratar de hacerlo con el mayor amor o consideración posibles, no podemos permitir que nuestro idioma (el que aprendimos por la fuerza de la espada) se degenere al punto de no entendernos, si nos damos cuenta es lo único que nos une a nuestras raíces porque es difícil que nuestros abuelos entiendan un XOXO, un Thanks o un Ciao al saludar, como dijeran en algún programa radial de finales de los 90 "no le demos en la jeta a nuestro idioma".

Comparto unas fotos sobre mis aportes a la preservación de este planeta para sus hijos, si tanto los quieren contribuyan en algo.

Separación de papel
(se lleva a una bodega para reciclaje)


Recolección de tapas para reciclaje
(ayuda para tratamientos a niños con cáncer)


Ladrillos ecológicos 
(plásticos y papel químico en botellas)

miércoles, 3 de abril de 2013

Encuentros Casuales

Volviendo a los miércoles de inspiración bloguera el tema de hoy es una expresión de alegría por esos momentos que la vida nos permite para disfrutar, normalmente no escribo con tanta felicidad pero me ha parecido que en los últimos meses he sido una persona feliz.

Es raro, no es que crea que no lo merezco es que tal vez casi nunca uno se percata de que está satisfecho y que las cosas le han salido bien, es por eso que me asombro y me doy cuenta que es bonito sentirse así, además de poder ver en restrospectiva que muchos momentos difíciles ya pasaron y aunque hayan sido duros hoy "voy caminando por el lado soleado de la calle" como dice una canción.

Sería muy aburrido hacer un recuento de las cosas, momentos y situaciones que me han hecho llegar a esta conclusión además de hacerme sentir soberbia, lo que sí quiero destacar son los encuentros casuales que he tenido con amigos y no tan amigos ¡han sido tan auténticos! en un centro comercial, saliendo del gimnasio, una tarde de día laboral cualquiera.

En este mundo adulto que no da tiempo sino para cumplir obligaciones ver una cara conocida y que ésta responda con una sonrisa y un gran abrazo hacen que se recupere la energía perdida en las actividades cotidianas, el tráfico y las interminables filas para entrar a un restaurante, un evento o un banco.

Tal vez a veces no haya mucho que contar o al contrario las historias son tantas que sería imposible resumirlas en tan poco tiempo, pero no importa, lo bueno de eso es encontrarse con el sentimiento recíproco de contar con buena compañía como digo un amigo.

A esas personas que en el curso de este año he visto así haya sido para tomar el bus quiero dedicarles esta entrada y decirles que aprecio mucho sus buenos deseos, sus lindos comentarios y su franqueza para hablar de la vida y de este mundo que muchas veces desencanta, que si bien no le restan crudeza a la realidad hacen que sea más apacible vivir.

Dejo el video de esta canción que bien podría ser la banda sonora de cómo me siento.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Nada ha cambiado

Mañana de sol
ardiente calor,
lluvia que evade la ciudad,
viento que no llega a refrescar.

Es un monstruo que nos invade,
viene a nosotros sin pensar,
se aloja en muestra ciudad,
no nos deja respirar.

Nos asfixia sin saber,
presiona nuestro corazón,
nos hace débiles en amor
y muchos le llaman desarrollo.

A costa de quién tenemos que vivir bien,
es una obligación contaminar
y así mismo progresar
para por fin estar bien.

Junio de 2000.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Sombras

Fue una tarde lluviosa y la noche prometía serlo; la luz se había ido, las velas eran su única compañía, un aire de misterio y desolación rondaba por entre las habitaciones... todo era muy confuso... de repente exclamó: ¡Parece una noche de Halloween! ¡Qué divertido! pero no sabía lo que en aquella noche iba a suceder.

En un momento se dirigió a la biblioteca, pero al verse tan solo prefirió volverse a su habitación sin su libro de cuentos de terror preferido... Todo transcurría normalmente hasta que escuchó un ruido ensordecedor que irrumpía bastamente el silencio puro de aquel lugar, él no sabía qué era.

Se asomó a la ventana para ver de dónde provenía, pero no vió nada, nada, absolutamente nada; todo a su alrededor eran sombras negras y perversas, unas burlonas y otras altivas, todas tenían un único interés.... atraparlo y llevalo al mundo de las sombras.

Angustiosamente cogió el candelabro que había cerca, trató de iluminar a las sombras pero ellas audazmente se retiraban, sentía miedo, no hallaba qué hacer, estaba perdido, iba a terminar en el mundo de las sombras.

Una de ellas lo tomó por la espalda, lo arrastraba por el piso de la habitación y cuando estaba a punto de llegar a la puerta del armario, donde quedaba el mundo de las sombras... llegó la luz.

Algún día de 1999.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿Y ahora qué?

Escucho la radio, pienso...
Falta poco tiempo para morir,
morir en el mundo de la fantasía y pasar a ese de la realidad,
a ese en el que matan por matar,
en el que no se vive, se sobrevive...

Qué triste vivir en Colombia,
ya no vale la pena luchar,
gritar y molestarse por vivir.

Es tan cruel tener que llorar por otro más,
la muerte acá no es ningún fin,
al contrario es la excusa perfecta para comenzar una nueva guerra.

En el país del Sagrado Corazón
Reina el odio, la muerte y el silencio,
¡qué país! tan hermoso y tan violento,
tan grande en naturaleza y en maldad.

Que se pudran los violentos,
que nos dejen vivir,
que no vengan a decirnos qué hacer
que sin ellos sí estamos bien.

26 de junio de 2000

miércoles, 27 de febrero de 2013

Desempolvando Recuerdos

Buscando tema para esta entrada y debido a la falta de inspiración decidí revisar algunos escritos que tengo desde hace muchos años para sacarlos a la luz y cumplir con mi compromiso personal de ser constante con este blog.

Desempolvé la bolsa en la que guardo cuadernos, impresiones y hasta un diario que me regaló una gran amiga en 1997, comencé a mirarlos y a leer algunas hojas, cada vez que pasaba de una página a otra me sorprendía de los contenidos, de las emociones que trataba de plasmar en ellos y hasta de la buena redacción que tienen.

Soy de esas personas a las que no les gusta acumular cosas, prefiero andar ligera de equipaje, por eso me parece increíble que después de tantas jornadas de aseo general, de esas que se hacen al comienzo o final de año, yo haya decidido guardar lo que he escrito desde los 13 años.

Ahora que recuerdo alguna vez estuve a punto de botarlo todo, porque sí, porque es mejor no cargar con el lastre del pasado, pero algo me hizo arrepentirme y por supuesto ahora que tengo este espacio me alegro de no haberlo hecho porque esas palabras que están ahí algún día fueron mi escape o mi realidad.

Es emocionante ver todo ese material y tratar de rememorar las circunstancias, los personajes, sentir esa pasión por las letras absolutamente influenciadas por la poesía romanticona que me ponían a leer en el colegio o la perspectiva cruda sobre la vida, la muerte y la situación de este país.

Es muy tierno ver en esas hojas de colores y dibujos tantos sentimientos y darme cuenta que esto que hago semana tras semana no es sólo un capricho sino una actividad que llevo en el alma y que me produce mucha satisfacción.

Para que esas palabras salgan del anonimato en el que han estado comenzaré una serie de capítulos de viejos escritos sin edición, bueno tal vez un poquito.