Hace unos 3 años comencé a experimentar una sensación muy desagradable: nada me motivaba, me sentía infeliz, atada a una realidad muy lejana de mis sueños y expectativas, intenté buscar consejo y consuelo entre los conocidos pero sólo lograron abrumarme con sus prejuicios y apaciguar mi ánimo de cambio.
Había mucha inconformidad en mi corazón, mucha nostalgia por lo que no había podido ser y mucha frustración por lo que era: tenía 27 años, un trabajo estable, un carro, varias tarjetas de crédito y acababa de terminar de pagar el crédito con el que estudié el pregrado, era una vida normal, muy estándar para mi gusto, fue cuando una frase lapidaria me invitó al cambio: "ya tiene su carrito, ahora tiene que hacerse a su apartamentico", internamente la completé con "luego se consigue un esposito y llegan los hijitos".
Nada pudo haberme repudiado más que semejante vida tan lineal, respetable para una señora de setenta y pico pero nada deseable para mí, me sentí tan ofendida que de inmediato empecé a pensar en que tenía que vender el carro, salir de las tarjetas de crédito y enfocarme en otra línea de trabajo para darle un giro a mi vida o de lo contrario iba a terminar cumpliendo esa profecía.
Fue así como la vida empezó a mostrarme posibilidades que jamás había explorado, desde ese entonces he conocido personas que me han motivado a ir por un camino propio, he visto que es posible evadir al Sistema o mejor, he notado cómo puedo ponerlo a funcionar a mi servicio para no ser un títere más, he ido a lugares que jamás pensé visitar, incluso, ahora sé que es posible adaptarme sin perder mi esencia.
Por supuesto no ha sido fácil, siempre hay algún dedo apuntándome por salirme de los convencionalismos, de vez en cuando mi otro yo me sabotea o me hace zancadilla, dudo, dudo mucho sobre lo que quiero, pero como dijo uno de los personajes de esta historia "lo importante es saber quién quieres ser"... y sí, más allá de un título profesional o laboral y de las cosas que uno pueda tener lo valioso de la vida es ser alguien con quien uno se sienta satisfecho, eso es algo que estoy logrando y por lo que me siento muy feliz.
Es raro pero de un tiempo para acá siento que volví a nacer, es como si antes de estos últimos 3 años hubiera vivido en modo piloto automático porque me ocupé tanto en lo seguir la línea que perdí el horizonte, por eso ahora me siento muy bien de todo lo que ha transcurrido en este tiempo, porque las crisis que causaron esas decisiones tomadas sin total consciencia han permitido que el cambio sea posible, me han fortalecido y me han inspirado a arriesgarme.
Hoy escribo ésto porque veo que nada ha sido en vano, porque estoy en un buen lugar, por supuesto quiero estar en uno mejor, pero siento que es necesario agradecer por lo que hoy soy... porque ha habido situaciones que me han forzado a perder la compostura pero la inspiración que llevo dentro minimiza todo esfuerzo mundano por amargarme... es muy chévere esta sensación.
Y nada mejor que esta canción que me emociona cada vez que la oigo:
El lado soleado de la calle - Cuarteto de Nos
No hay comentarios:
Publicar un comentario