miércoles, 27 de marzo de 2013

Nada ha cambiado

Mañana de sol
ardiente calor,
lluvia que evade la ciudad,
viento que no llega a refrescar.

Es un monstruo que nos invade,
viene a nosotros sin pensar,
se aloja en muestra ciudad,
no nos deja respirar.

Nos asfixia sin saber,
presiona nuestro corazón,
nos hace débiles en amor
y muchos le llaman desarrollo.

A costa de quién tenemos que vivir bien,
es una obligación contaminar
y así mismo progresar
para por fin estar bien.

Junio de 2000.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Sombras

Fue una tarde lluviosa y la noche prometía serlo; la luz se había ido, las velas eran su única compañía, un aire de misterio y desolación rondaba por entre las habitaciones... todo era muy confuso... de repente exclamó: ¡Parece una noche de Halloween! ¡Qué divertido! pero no sabía lo que en aquella noche iba a suceder.

En un momento se dirigió a la biblioteca, pero al verse tan solo prefirió volverse a su habitación sin su libro de cuentos de terror preferido... Todo transcurría normalmente hasta que escuchó un ruido ensordecedor que irrumpía bastamente el silencio puro de aquel lugar, él no sabía qué era.

Se asomó a la ventana para ver de dónde provenía, pero no vió nada, nada, absolutamente nada; todo a su alrededor eran sombras negras y perversas, unas burlonas y otras altivas, todas tenían un único interés.... atraparlo y llevalo al mundo de las sombras.

Angustiosamente cogió el candelabro que había cerca, trató de iluminar a las sombras pero ellas audazmente se retiraban, sentía miedo, no hallaba qué hacer, estaba perdido, iba a terminar en el mundo de las sombras.

Una de ellas lo tomó por la espalda, lo arrastraba por el piso de la habitación y cuando estaba a punto de llegar a la puerta del armario, donde quedaba el mundo de las sombras... llegó la luz.

Algún día de 1999.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿Y ahora qué?

Escucho la radio, pienso...
Falta poco tiempo para morir,
morir en el mundo de la fantasía y pasar a ese de la realidad,
a ese en el que matan por matar,
en el que no se vive, se sobrevive...

Qué triste vivir en Colombia,
ya no vale la pena luchar,
gritar y molestarse por vivir.

Es tan cruel tener que llorar por otro más,
la muerte acá no es ningún fin,
al contrario es la excusa perfecta para comenzar una nueva guerra.

En el país del Sagrado Corazón
Reina el odio, la muerte y el silencio,
¡qué país! tan hermoso y tan violento,
tan grande en naturaleza y en maldad.

Que se pudran los violentos,
que nos dejen vivir,
que no vengan a decirnos qué hacer
que sin ellos sí estamos bien.

26 de junio de 2000