lunes, 16 de septiembre de 2013

Adrenalina

Y por más que quiero mantener mi fe en el mundo, un vendedor de dulces atrevido me dice morbosidades y el instinto no me deja hacer como si nada, le doy una patada y el infeliz empieza a gritar pidiendo auxilio de la policía... ay no... por eso es que estamos tan mal.

El idiota sólo dice "me pegó" pero no las vulgaridades que me dijo, yo sólo le decía "llámelos morboso" y la adrenalina me mantenía en una situación desafiante, yo intentaba seguir mi camino pero el tipo, que medía como 1,80 mts., se me hacía delante mío para no dejarme pasar ¡que creía que me iba a intimidar!, pues no.

Con tanto escándalo le gente comenzó a mirar y alguien le preguntó "¿qué le hizo?" y el man dice " me estaba pegando", ¿será que alguien le creyó? eso sonaba tan ridículo, semejante tipo tan grande y yo contra él obvio era poco lógico, pero como siempre el que la hace logra cambiar el escenario y mostrarse como una mansa paloma, en este caso sería un pobre menso.

Al final logré subir al edificio donde queda mi oficina, me temblaban las piernas y se me quebraba la voz, ya pasada la emoción del momento confieso que tengo algo de miedo, mi personalidad paranóica no puede dejar de pensar ¿y si el tipo me espera a la salida del edificio? ¿y si mañana me lo vuelvo a encontrar? ¿y qué tal que por alzada después quiera desquitarse conmigo y me apuñale o algo así?

Ni modo, son riesgos que hay que correr porque el miedo no puede ser un indicador para hacer las cosas de las que uno está convencido, sí, es cierto, no se debe tomar justicia por cuenta propia, pero y si no lo hago qué ¿me toca soportar el exceso de libido de los manes?, me niego a hacerlo, sobra decir que esto es un caso extremo porque a falta de autocontrol no hay protección que valga, si los mismos militares y policías le gritan a uno asquerosidades en cualquier momento, qué se puede esperar del resto de la gente.

Ojalá no me pase nada por protegerme ante el morboso asqueroso ese.


sábado, 14 de septiembre de 2013

Ya estoy mejor

Llevo unos 3 días algo triste, en realidad no sé por qué... o bueno sí sé pero bah, una de las razones ya no debería importarme, la otra me parece un juicio de valor y la última es casi imposible de cambiar a menos que me gane 1 millón de pesos más.

Últimamente he leido mcuhas cosas sobre la felicidad y es claro que sólo se puede sentir si uno decide hacerlo y desde hace algún tiempo estoy convencida de que a pesar de los problemas soy una persona feliz, pero parece que a mi alma se le está acabando la batería y por eso me estoy sintiendo mal.

Tengo las lágrimas acumuladas y de verdad sólo quiero llorar para sacarme eso que llevo dentro y volver la sentir la buena onda con la que he percibido el mundo, pero no sé, tengo tanto por hacer que sería una pérdida de tiempo... pero aún así escribo ésto, es la única forma que tengo de desahogarme, en este mundo que vive pendiente del éxito nadie quiere saber de melancolía, cada cuál tiene sus líos como para querer escuchar los de otros.

Aún así hay unos que en lugar de ayudar lanzan su juicio inquisidor y dicen "no seas amargada", otros sólo atinan a vociferar "a usted quién la entiende" y unos más sólo les sale el "bueno ya, tranquila", no se imaginan cuánto me desesperan, no saben que ahondan en el dolor, no tienen idea de cómo me siento para que me señalen con sus prejuicios y anulen mis sentimientos con sus frases de cajón... por eso hago ésto, para no dañarles su integridad diciéndoles en sus caras lo tontos que me parecen y para no hacerles sentir el mal que irradian con su indolencia, pero como dice una de mis canciones favoritas "hoy no juzgo a nadie cada quien su vida, quiero ser feliz con lo que soy (...) lo que piensen no me importa, estoy en paz".

Afortunada soy al tener este espacio para exorcizar aquí todos mis demonios.

Tal vez yo sólo sea un espíritu sensible que se entristece por no poder cambiar el mundo, que se afecta por cosas sencillas y al que a veces se le acaba la energía para enfrentar la adversidad constante... sé que es raro y para muchos incomprensible, pero qué más da, así soy, yo intento ser fuerte pero hay momentos en los que no doy más, esta semana es uno de esos, pero como siempre... ya pasará... 

Y bueno... oigo estas canciones y ya me estoy mejor... 

Sólo Por Hoy - Azul Violeta



Buena Estrella - Aterciopelados






jueves, 12 de septiembre de 2013

Pura conciencia y transformación

Estoy muy contenta, emocionada... hoy recibí la donación de un ladrillo ecológico hecho por mi primo Andrés, un economista con maestría en finanzas, alguien de quien nunca me imaginé semejante aporte, no porque no pudiera hacerlo sino porque no sabía que tuviera tan noble intención.

Y es que eso de la conciencia ambiental es algo que todavía suena hippie o como a biólogo loco de los que se encadenan a los árboles para que no los talen, pero no, en realidad es algo que nos toca a todos porque este planeta sólo puede conservarse si nosotros mismos decidimos transformar nuestros hábitos y tener mejores prácticas de consumo.

Esta generación creció con el miedo a que se expanda el agujero en la capa de ozono y tal vez por eso hemos decidido una parte de nuestras vidas, sino toda, a tener buenos gestos con el ambiente: unos reutilizan el papel, otros enseñan cómo hacerlo, algunos más estudian para mejorar esas prácticas y otros tantos dejaron de usar aerosoles para evitar seguir contaminando.

Recuerdo que hace unos 2 ó 3 años tenía un producto en aerosol y mi prima Camila me dijo "contaminadora, eso no se usa", desde ahí no volví a comprarlos, bueno, debo reconocer que en estos días me di cuenta que tengo uno de esos que por supuesto dejaré de usar, pero más allá de eso, lo que me sorprende es que de alguna manera siempre hay alguien o algo ayudándonos a ver que cualquier aporte es válido, útil y necesario.

Como ya he escrito antes yo me le apunto a casi todo lo que suene a "cuidar al planeta": primero fue destinar un lugar de la casa para recolectar el papel, luego incentivar a que mi familia separara en la fuente (antes de que fuera obligatorio en Bogotá) y por último hacer los ladrillos ecológicos, ésto fue gracias a la iniciativa de mi primo Javier que con su fundación me motivaron a disponer de manera útil los plásticos y el papel químico en botellas para la construcción de diferentes estructuras.

Ahora estoy pendiente de adoptar una planta por consejo de mi prima Laura y de tener un perro (para la finca de mis abuelos) por el amor que mis primos Mónica, Juliana, Jorge, Daniel, Camila y Diana les tienen a los suyos, todo porque siento un gran amor por la vida cada vez que le aporto algo al mundo, parece algo de familia, quizás.

Lo mejor es que ya sembré la semilla en mi oficina y algunos de mis compañeros me llevan tapas que se utilizan para reciclar y financiar tratamientos de niños con cáncer y las etiquetas de los productos envasados... Ah y uno de ellos ya tiene su ladrillo ecológico por la mitad.


Por ahora me dispongo a terminar uno de los que llevaré a la recolección que hará la gente de Ecorevolución Bogotá este domingo en el Parque Nacional a las 10:00 de la mañana.

¡Qué grato es poder ver cómo evolucionamos!

martes, 10 de septiembre de 2013

New Soul

Son tantas ideas rondando en mi cabeza que si no las pongo en algún lado pronto va a estallar, claro que si cuento cada dolor de cabeza como una alerta de la cantidad de cosas que quiero hacer, más pronto que tarde se abrirá en pedazos.

Leer más, escribir más, viajar más, ver algunas películas, dibujar, pintar, coser, hacer accesorios, aprender francés, mejorar mi inglés... en fin... ni con días de 30 horas alcanzaría... pero bueno... ahí voy... paso a paso y dándole tiempo al tiempo, construyendo mi futuro desde el presente... llevo apenas algo más de 2 años en este cambio de rumbo y por supuesto aún no se completa.

Es algo constante, algo que aún no está totalmente decidido pero que sin duda ha transformado mi manera de ver el mundo, de relacionarme con él y de entenderme a mí misma.

Recuerdo que alguien que fue muy importante me dijo un día que siempre pensaba en ¿quién quería ser? y no en ¿qué quería ser?, yo intentaba entenderlo pero por más esfuerzo que hacía no podía, mi mente sólo estaba en esa función cerrada del éxito que nos vende la publicidad, pero hace unos días leyendo un artículo volvió a aparecer esa pregunta... ¿quién quiero ser? fue como si me quitara la venda de los ojos y pudiera ver con absoluta claridad que ese es el interrogante adecuado para trazar el nuevo norte de mi vida.

Aún no lo sé y tal vez me demore mucho más tiempo descifrando ese secreto que la vida tiene para mí, pero por ahora sé que lo estoy haciendo bien porque ya no pienso en el destino sino en el viaje y es mucho más satisfactorio autofelicitarme por ganar las batallas que vivir pensando en lo lejano que se ve ganar la guerra.

Es un estado de emoción que no se me quita por más líos y desagrados que el mundo me pueda ofrecer, como dije hace unos meses, lo único que quiero es conocer el mundo, eso es lo que me hace feliz.

Hace poco volví a escuchar una canción de esa época en la que comenzó toda esta revolución interna... la dejo aquí para recordar este lindo momento de inspiración y gratitud en este espacio que me conecta con la vida.


New Soul - Yael Naim