lunes, 29 de abril de 2013

Bogotá en Tacones

El título de esta entrada puede ser algo predecible pero desde que volví a la incómoda costumbre de andar en tacones sentí la necesidad de contar brevemente cómo es un día en zapatos de más de 1 centímetro de tacón en las deterioradas calles de Bogotá, casi con el único propósito de hacer catarsis.

Lo primero que debo decir es que salir de la casa puede ser un suplicio si toca bajar por escaleras, intentar hacer que el pie quepa por completo en los escalones es una maroma que puede costar una caída, toca pisar firmemente, despacio, hacerse de medio lado y si se puede agarrarse de la baranda o en su defecto de la pared para no sentir el tambaleo entre paso y paso.

Ya en tierra firme comienza la aventura de andar por las calles carentes de simetría, esas que han sido intervenidas por cuanto contratista de empresa de servicios públicos y privados ha podido, claro, todos han dejado huella, un remiendo en el concreto en el que cualquier tacón se enreda.

Desconozco si en los proyectos con los que deciden hacer los andenes han participado mujeres pero me atrevería a decir que no porque de lo contrario no se explica cómo hay rampas en lugares que perfectamente podrían ser planos para no hacernos más difícil la estabilidad a quienes usamos tacones, sé que las rampas son necesarias para las personas discapacitadas, para las mujeres que llevan a sus niños en coche, para que los policías acorten el camino, en fin, pero hay lugares donde no deberían estar.

No faltará el que piense que es culpa nuestra eso de estar en tacones y que si no nos gusta la ciudad así pues nos bajemos de los 10 centímetros extra, aceptemos nuestra estatura o nos vayamos para otro lugar, pero si estamos en una sociedad donde nos deben garantizar la seguridad ¿cómo se explica que haya estaciones de transporte masivo donde las láminas del piso se hunden con tan sólo pisarlas? 

Recuerdo que una vez iba para una entrevista de trabajo y al entrar a la estación había un orificio en el cual mi tacón quedó incrustado, aunque no alcancé a caerme, el zapato quedó un paso atrás de mi pie y luego casi no logro zafarlo, jamás había notado esos huecos, pues bien, todas las láminas de aluminio tienen un montón de rendijas e hileras de orificios, tal vez para evitar que se formen charcos, por ahorrar costos en  materiales o porque la persona que hizo los diseños jamás pensó que alguna mujer iba a caminar en ellas con tacones, es obvio.

No puedo dejar de mencionar esas calles adoquinadas que se ven bonitas pero que son absolutamente incómodas para caminar en zapatos altos, cada milímetro de espacio entre los adoquines son una tortura para la que va en tacones porque se corre el riesgo de quedar allí atrapada, perder el equilibrio e incluso dañar los zapatos que bien caros sin son.

Eso me pasó hace poco, hay unos andenes cubiertos de cuadros de cemento con relieve de círculos donde el truco para no perder la vida y un par de zapatos es pisar entre los círculos de lo cual me di cuenta una vez pasé las botas que estaba estrenando sobre el borde del dichoso círculo que hizo que mis botas nuevas parecieran de hace más de un año pues se pelaron gracias a la creatividad de los diseñadores de lozas de cemento para andenes.

Y como la naturaleza nos cobra todo lo que hacemos es lógico que haya andenes en los cuales ha crecido el pasto y se han vuelto pequeñas zonas de peligro especialmente cuando llueve porque ahí se entierran los tacones y pues qué horrible que lo vean a uno como si acabara de amarrar las vacas en el campo, la imagen corporativa puede serlo todo.

Es posible que esto a nadie le importe, pero tenía que decirlo porque la tendinitis que tengo no es precisamente por no haber recibido clases de pasarela sino por el desastroso estado de los andenes de esta ciudad.

Aquí una muestra, noten por favor todas las imperfecciones.



lunes, 22 de abril de 2013

Hagan algo por favor

Que hay día para todo puede ser cierto, pero fechas conmemorativas como el Día de la Tierra y el Día del Idioma son dos de ellas que considero no deben pasar desapercibidas, no pueden ser un día más del año, no porque ´toque´ celebrarlas sino porque permiten reflexionar y actuar en torno a su significado.

Hasta hace muy poco para mí el Día de la Tierra sólo era un lejano recuerdo de las fastidiosas carteleras que se hacían en el colegio, que contrario a sus mensajes ocasionaban gastos innecesarios de papel, marcadores, témperas, colbón, etc., aunque desde que entendí que todo genera impacto en el ambiente creo que este día ayuda a que las personas sean conscientes del uso que hacen de los recursos.

Muchos piensan que los esfuerzos individuales son insuficientes porque son las multinacionales las que acaban con nuestro planeta, pero y si 7 mil millones de personas nos ponemos de acuerdo para cuidar la naturaleza ¿no será posible transformar el pensamiento de aquellos que mandan en esas compañías? pienso que sí, me niego a creer que seamos tan inútiles como para no generar esos cambios.

Por supuesto falta, falta mucho, se necesita que aquellos que desean procrearse o que ya lo han hecho den ejemplo, no porque sean los únicos sino porque la decisión de traer a alguien a este mundo está acompañada de la idea de ´un futuro mejor´ y a esta velocidad de consumo desmedido va a ser complicado que su legado disfrute de lo que hasta hoy nosotros hemos tenido.

Hay cosas tan fáciles como desconectar el cargador, no dejar los electrodomésticos enchufados mientras no se utilizan, aprovechar la luz día, apagar la pantalla del computador a la hora del almuerzo, separar el papel y los plásticos limpios de los residuos orgánicos, no se necesita pensar mucho para llevar a la acción eso de cuidar al planeta.

Y hablando de pensar, qué mejor manera de transmitir lo que a uno se le pasa por la cabeza que a través del lenguaje, lo único que definitivamente nos diferencia de los animales, si bien con eso de la globalización cada vez es más común que todos hablemos distintos idiomas, lo único que muchos quisiéramos es que por lo menos la gente haga buen uso de la lengua materna, para hablar y para escribir.

Es que es inconcebible que ese trabajo que hicieron los profesores del colegio se pierda sólo por moda, por mala memoria... en realidad no encuentro razones porque si nos dijeron que únicamente al principio de una oración la primera letra de la primera palabra va en mayúscula ¿por qué HaY GeNtE QuE EsCrIbE AsÍ?, ¡cómo es posible que otros tantos pretendan kambiar la C y la Q por la K en kuanta frase kepa porke kasi no se usa en el espaniol!

De verdad no entiendo por qué tanta gente que ha pasado por buenos colegios y universidades dice hubieron en lugar de hubo, han habido a cambio de ha habido, demen y no denme, eso no puede ser, que una persona con buena educación cometa esos errores me parece increíble.

No pretendo ser la neurótica del idioma, todos nos equivocamos, obviamente hay momentos en los que el afán no nos deja razonar, las letras con las palabras se confunden y decimos cualquier barrabasada, pero no debe ser la regla o la razón para burlarnos de los que dicen tatsi, étsito, ocservar, doptor o tantas otras frases y palabras pues muy seguramente esas personas no saben pronunciarlas de manera correcta por su escaso nivel educativo.

Y aunque no es fácil corregir a las personas hay que tratar de hacerlo con el mayor amor o consideración posibles, no podemos permitir que nuestro idioma (el que aprendimos por la fuerza de la espada) se degenere al punto de no entendernos, si nos damos cuenta es lo único que nos une a nuestras raíces porque es difícil que nuestros abuelos entiendan un XOXO, un Thanks o un Ciao al saludar, como dijeran en algún programa radial de finales de los 90 "no le demos en la jeta a nuestro idioma".

Comparto unas fotos sobre mis aportes a la preservación de este planeta para sus hijos, si tanto los quieren contribuyan en algo.

Separación de papel
(se lleva a una bodega para reciclaje)


Recolección de tapas para reciclaje
(ayuda para tratamientos a niños con cáncer)


Ladrillos ecológicos 
(plásticos y papel químico en botellas)

miércoles, 3 de abril de 2013

Encuentros Casuales

Volviendo a los miércoles de inspiración bloguera el tema de hoy es una expresión de alegría por esos momentos que la vida nos permite para disfrutar, normalmente no escribo con tanta felicidad pero me ha parecido que en los últimos meses he sido una persona feliz.

Es raro, no es que crea que no lo merezco es que tal vez casi nunca uno se percata de que está satisfecho y que las cosas le han salido bien, es por eso que me asombro y me doy cuenta que es bonito sentirse así, además de poder ver en restrospectiva que muchos momentos difíciles ya pasaron y aunque hayan sido duros hoy "voy caminando por el lado soleado de la calle" como dice una canción.

Sería muy aburrido hacer un recuento de las cosas, momentos y situaciones que me han hecho llegar a esta conclusión además de hacerme sentir soberbia, lo que sí quiero destacar son los encuentros casuales que he tenido con amigos y no tan amigos ¡han sido tan auténticos! en un centro comercial, saliendo del gimnasio, una tarde de día laboral cualquiera.

En este mundo adulto que no da tiempo sino para cumplir obligaciones ver una cara conocida y que ésta responda con una sonrisa y un gran abrazo hacen que se recupere la energía perdida en las actividades cotidianas, el tráfico y las interminables filas para entrar a un restaurante, un evento o un banco.

Tal vez a veces no haya mucho que contar o al contrario las historias son tantas que sería imposible resumirlas en tan poco tiempo, pero no importa, lo bueno de eso es encontrarse con el sentimiento recíproco de contar con buena compañía como digo un amigo.

A esas personas que en el curso de este año he visto así haya sido para tomar el bus quiero dedicarles esta entrada y decirles que aprecio mucho sus buenos deseos, sus lindos comentarios y su franqueza para hablar de la vida y de este mundo que muchas veces desencanta, que si bien no le restan crudeza a la realidad hacen que sea más apacible vivir.

Dejo el video de esta canción que bien podría ser la banda sonora de cómo me siento.