En momentos en que uno resulta divagando sobre la vida y
justificando los dolores de cabeza pensé que la migraña era efecto de la fuerza
que mi cerebro hacía para fugarse de mí, pero luego alguien me dijo que podía
ser "un problema de serotonina", consulté algunos libros y páginas de
Internet y descubrí que sí, que este neurotransmisor es el poder en la sombra
de mi vida, es el que según su nivel puede hacer que tenga buenos o malos días.
Sin entrar en detalles sobre el Sistema
Nervioso Central y luego de vivir los efectos de la alta o baja serotonina,
menciono algunas frases serotonianas, mejor dicho, cotidianas:
* "Me estoy muriendo del
hambre" - "Alguien tiene algo de comer" - "Rico un
pastelito de yuca" - "Que sean las 12 ya para ir a almorzar"...
La serotonina regula el apetito.
* "Qué calor tan horrible" -
"Una agua de panela para este frío" - "Tengo los pies
helados" - "Necesitamos aire acondicionado en la
oficina"... La serotonina regula la temperatura corporal.
* "Estoy muy torpe hoy" -
"Soy demasiado inteligente" - "Tiene más pulso un maraquero"... La
serotonina regula la actividad motora y las funciones cognitivas.
* “Vi a ese payaso y me dieron unas ganas de llorar” – “Qué tal
que el mundo si se acabe este año” – “Cerca de los treinta y ni novio tengo” – “Odio
tener que ir en bus, no tengo carro, voy tarde… Odio esta ciudad”… La
serotonina influye en la dopamina y la noradrenalina las cuales se relacionan
con las sensaciones de angustia, ansiedad y agresividad.
* "Tengo insomnio" - "Puedo dormirme hasta de
pie" - "Trato y trato pero no puedo dormir"... La serótina ayuda
en la producción de melatonina que es la hormona que regula el sueño.
En conclusión, la migraña que me ataca
en este momento y que me impide profundizar en este tema médico tiene una
absoluta relación con la serotonina, ha fallado mi neurotransmisión.
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