Pues a mi lo que me indigna es que haya personas que creen tener la verdad absoluta de la vida, personas que se consideren superiores por tener "más valor" para decir lo que piensan, y escribo más valor entre comillas porque a veces esa valentía alevosa no es más que un insulto disfrazado de honestidad, una forma simple de amedrentar el pensamiento de los tímidos.
Hoy que hubo tanto revuelo por unos párrafos llenos de estereotipos es evidente que la discriminación sigue en la sociedad y está muy lejos de desaparecer, claro, muchos hacemos juicios y prejuicios y rechazamos lo que es diferente a lo que pensamos pero ¿es tan difícil dejar que el mundo sea libre? no lo sé.
Sólo creo que tantos lugares comunes demuestran la falta no de mundo, DE CALLE, porque el mundo está a sólo un clic de distancia, pero LA CALLE sólo se puede conocer viviéndola, experimentándola y con eso no quiero decir que hay que probarlo todo, simplemente creo que hay que estar dispuesto a, por lo menos, mirar todas las formas de vivir la vida.
Lo digo yo que hasta hace un tiempo era de aquellos cerrados que se conforman con el mundo conocido, una posición respetable por la seguridad que ofrece pero que se desbarata como un castillo de naipes cuando alguien cuenta maravillado anécdotas que parecen reprochables.
Claro, cada quien creerá lo que quiera, ese es mi lema de vida, con algunos estoy de acuerdo con muchos otros no, pero de lo que estoy segura es que no quisiera ir por la vida tachando de bueno o malo algo que ni conozco, acaso ¿quién soy yo para hacerlo? sólo el que ha pasado por una situación x o y tiene la autoridad para decirlo, el resto son sólo especulan.
Lo que sí sé es que hablar de gordos o flacos, bonitos o feos con la prepotencia que muestra la columna aquella es grosero y grotesco porque muchas personas hemos sufrido por los estándares de una sociedad que se cree superior sólo porque le hemos dado el poder para manipularnos y que nos hace creer que su verdad es la única verdad y pues no, no me gustan los kilos de más pero tampoco envidio los huesos.
Sé cuánto se sufre por querer hacer parte del sistema que llena de complejos y que empieza por la institución más básica, la familia, pero aún así le he logrado hacer frente de alguna manera, lo que preocupa es que haya gente que valide esos conceptos de belleza sin siquiera preguntarse si con una opinión se hieren los sentimientos de los demás, más que tolerancia aquí lo que falta es respeto y mucha consideración.
¡Si tan sólo fuera igual de público que la delgadez que muchos alaban otros tantos la rechazan! un clásico ejemplo de eso es que para las comunidades del Pacífico entre más caderonas más lindas las mujeres, pero en fin, eso es caer en el juego de lo bueno y lo malo y no, qué pereza, lo mejor es ir por las calles dándose cuenta que tan sólo somos energía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario