martes, 4 de diciembre de 2012

La Fortuna de Viajar

Pensando sobre qué escribir esta semana recordé que tenía pendiente hacer una entrada sobre viajes y haciendo memoria de los lugares que he visitado entendí que no puede ser sólo una, me propondré hacer una serie de no sé cuántos capítulos sobre cada pueblo o ciudad por la que he pasado y escribo pueblo aunque no sea políticamente correcto porque me parece una palabra simpática, no le veo lo peyorativo.

Tengo muchas ideas y frases sueltas sobre los viajes, pero la que más retumba en mi cabeza es que viajar es una fortuna, no sólo porque se asemeja a tener un tesoro, sino también, porque en muchas ocasiones se convierte en un evento que sucede de manera inesperada, tal como lo dice el diccionario.

Para muchas personas ir de un lugar a otro puede ser tan normal que le pierden el gusto, para mí no habría peor situación que esa, es como si uno se resignara a vivir en la cotidianidad, sí es cierto que hay ocasiones en que viajar muy seguido cansa aunque es más por estar acostumbrado a la comida de la casa, a la cama y, en mi caso, a la almohada, yo puedo dormir hasta en una fiesta con mil vatios de potencia de un parlante en el oído (tengo testigos), pero nunca con una mala almohada, no puede ser blandita, tampoco dura, no muy alta pero si es bajita peor, que no tenga pedazos de algodón apelmazados dentro y que ojalá tenga una funda blanca, de lo contrario no puedo confiarle mi cabeza.

Más allá de eso, viajar es tener la posibilidad de ver el mundo con otros ojos, de aprender de otras culturas, otra idiosincrasia, de conocer personas con las que uno jamás habría imaginado interactuar, es algo que abre la mente y que lo convierte a uno en un ser, sino más respetuoso, por lo menos más tolerante.

Soy de la filosofía de "arrancar para donde digan", no le pongo mucho ´pero´ al lugar o a las condiciones, a la compañía sí, incluso a veces prefiero viajar sola, eso de compartir habitación para disminuir gastos, llegar a acuerdos sobre dónde comer y qué planes hacer puede llevar a disgustos o a que alguno tenga que resignarse a hacer lo que no quiere por evitar confrontaciones y eso hace que el viaje no sea tan grato, aunque ayuda a forjar el carácter.

Sólo espero poder transmitir todas esas emociones que me han producido los viajes que he realizado, no será fácil recordar con detalle situaciones que pasaron hace varios años... haré mi mejor esfuerzo.


Bucaramanga, Santander. 12 de Julio de 2008. Vuelo en Parapente.

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